Por ahora hicieron ‘punta’ los fresqueros marplatenses muchos de los cuáles operan en Rawson, quienes denunciaron formalmente la diferencia de costos, pero las empresas de Chubut también advierten que el aumento del 26% en el servicio de estiba solicitado por el SUPA es «impagable».
Desde CAPIP confirmaron que esos valores impactan en los costos del sector, que ya viene perdiendo competitividad por las retenciones y otros costos discrecionales, por lo que la nueva negociaciación pone en riesgo los desembarcos en Chubut, con el posible impacto social negativo, sobre todo en Puerto Madryn y Rawson.
Los empresarios afirman que con el reajuste que firmó el SUPA con algunas empresas de estiba de Chubut, el cajón de langostino tiene un precio de 7.350 pesos para los frigoríficos, cuando en Mar del Plata a los armadores que pagan la descarga les cobran 2.900 pesos
Agustín de la Fuente, presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras, advirtió que estos sobrecostos que se decidieron en Chubut amenazan la rentabilidad y podrían provocar que los barcos desvíen sus descargas a otros puertos fuera de la provincia. De hecho la mayoría de los más de 100 barcos que pescan actualmente a la altura de Península Valdés, desvían sus cargas hacia Mar del Plata.

De la Fuente señaló que las plantas procesadoras no pueden afrontar los nuevos costos exigidos por los estibadores en la antesala de la temporada nacional de langostino y alertó que la flota congeladora está en condiciones de desembarcar en otros destinos, debido a la diferencia de costos.
El sector ha pedido sin éxito la convocatoria a una mesa intersectorial y la declaración de una Emergencia Pesquera para mitigar la crisis de competitividad. Esta semana, el gobierno provincial sentó sólo a CAFACH (cámara fresquera) y al secretario general del SUPA para garantizar la actividad en Rawson manteniendo costos y absorviendo la provincia el costo fiscal. Sin embargo las empresas de Madryn que poseen flotas congeladoras no participaron del acuerdo y reclaman un enorme desfazaje de costos, lo que amaga con un inminente conflicto en puerta.
Mar del Plata interpuso demanda
El lunes hubo una reunión de trabajo de pesqueras marplatenses quienes apuntaron a los elevados costos del servicio de estiba en Chubut que afectan la competitividad y el futuro de la actividad, según reportó Revista Puerto.
los autoconvocados elevaron una presentación al Gobernador de Chubut y una denuncia ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) respecto de los elevados costos de estiba vigentes en los puertos chubutenses.
Los armadores sostienen que las tarifas aplicadas generan una significativa pérdida de competitividad, provocan el desvío de descargas hacia otros puertos y encarecen artificialmente la operatoria pesquera.
Con el reajuste que firmó el SUPA con algunas empresas de estiba, el cajón de langostino tiene un precio de 7.350 pesos para los frigoríficos, cuando en Mar del Plata a los armadores que pagan la descarga les cobran 2.900 pesos. En Caleta Paula una empresa de estiba cobra 5 mil pesos y otra 4 mil por la descarga de un cajón de langostino fresco.
Asistieron Guillermo De Angelis (De Angelis y Logghe y Crestas S.A), Franco Galeano (Pesquera Sulle Onde), Di Costanzo (Solpesca); Mauricio Quinci (Chernia SRL), Domingo Contessi (Grupo Veraz), Marcelo Asaro (Pesquera Nicolás I) y Juan Di Costanzo (Canal de Beagle SRL)
También participaron Esteban Ciccolella (Alelloccic S.A.), Cesar Cicciotti (RSC S.A.), Francisco Romano (Romfioc SA), Miguel Di Costanzo (Venus Pesquera SA), Ángel Agliano, Gustavo Iacono (Comte Piedrabuena SRL), Luis Santander (Gaad Group), Juan Taranto (Mar de Messina S.A), Mariano Retrivi (Buena Proa S.A.), Ocean Waves S.A, Vicente Galeano (Madonna di Giardini), Eduardo García (Vicarp SA), Domingo Costagliola (Costafranca S.A.), entre otros.
Los empresarios expusieron una vez más la crisis casi terminal que afecta a la cadena vinculada a la operatoria de la flota fresquera, costera y de altura, y demandaron a las autoridades de aplicación una serie de medidas para intentar sostenerse y darle continuidad laboral a todos los sectores que dependen de su funcionamiento.

El grupo coincidió en “la falta de respuestas claras, de los tres niveles de gobierno, respecto a temas que hacen a la administración de los recursos pesqueros, estructura de costos e impositiva y burocracia, que todavía afectan a la actividad”, según remarcaron en el comunicado luego de la reunión.
Además, los armadores elevaron una nota al Consejo Federal Pesquero en la que solicitaron que no avance ningún proceso de cuotificación de la especie langostino “hasta tanto se esclarezcan versiones sobre eventuales criterios de asignación que estarían siendo comunicados por personas ajenas al organismo, y se informe oficialmente cuál es el alcance de los estudios e información que actualmente se encuentran recopilando distintas áreas de la administración pesquera”.
Cabe recordar que la autoridad de aplicación informó el mes pasado que en la reunión de la Comisión de Seguimiento de la pesquería de langostino se daría inicio a la discusión de una propuesta para cuotificar la especie langostino, “a la que serán convocados todos los actores que participan en la pesquería”, refleja el Acta 13 del Consejo.
El sector presentó hace unos días, un documento con doce puntos que resumen la emergencia en la que se encuentra la pesca fresquera.
El punto undécimo alude a la “Transparencia” y plantea “que decisiones de fondo se discuten fuera del CFP y llegan como hechos consumados”. En ese contexto los armadores marcaron como un punto de “alto riesgo” la eventual cuotificación de langostino.
“Puede ser el tiro de gracia para la pesca fresquera. Avanza en ámbitos paralelos al CFP, fomentada por grupos empresarios, sin debate amplio. Sin revisión previa de inequidades. ¿Por qué?”, se preguntan los armadores. “No se puede administrar la actividad pesquera sin transparencia y escaso diálogo”, insistieron.
Los firmantes destacaron que “ambas iniciativas tienen como objetivo promover reglas claras, previsibilidad y condiciones de competencia que permitan sostener el empleo, las inversiones y el desarrollo de la pesca fresquera argentina”.
Por último, le solicitaron al Consejo Federal Pesquero realizar, a la brevedad, una reunión del cuerpo en la ciudad de Mar del Plata.
*RP