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Inflación y consumo golpean el crecimiento: cuánto puede caer la actividad 20 julio, 2021


Inflación y consumo golpean el crecimiento: cuánto puede caer la actividad
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Inflación y consumo golpean el crecimiento: cuánto puede caer la actividad

La pérdida de poder adquisitivo por la inflación y las mayores restricciones explican el resultado negativo. Se espera que el gasto electoral revierta la situación. La clave para la estabilidad será el control del dólar.
Inflación y consumo golpean el crecimiento: cuánto puede caer la actividad

Por el avance de la inflación interanual que supera el 50% y ahoga a la recuperación económica y al consumo, el mercado espera que el dato de mayo del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) que publicará este miércoles el INDEC registre una nueva baja cercana al 1,5%. De esta forma, la caída del Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre se ubicará en torno al 2,6%.

Mientras se toman las últimas decisiones de cierre de las listas de candidatos para competir en las elecciones de medio término, por las cajas de pago de los comercios cada vez pasan menos clientes. En junio las ventas cayeron un 2,1% según informo la consultora Scentia.

«Para mayo esperamos un retroceso de 1,6% de la actividad económica, que se incrementó por las mayores restricciones implementadas por el Covid. Así, el nivel productivo es equivalente al de noviembre de 2020», señaló Sebastián Menescaldi, director asociado de la consultora Eco Go.

 

La aceleración de la inflación que hubo entre enero y abril con niveles en torno al 4% profundizó la pérdida de poder adquisitivo, y se reflejó en una caída de tres meses seguidos del PBI y del 7,4% del consumo en el primer semestre. La actividad económica tuvo un aumento en enero con respecto a diciembre de 1,9% y, después, caídas en febrero del 1%, en marzo de 0,2% y en abril de 1,2%.

Fernando Marull, director de FMyA, adelantó que se espera una caída del EMAE en junio similar a la de abril. Por su parte, Andrés Borenstein, economista de la consultora de Econviews, dijo que no sorprendería una caída cercana al 3% contra abril.

Para dinamizar el consumo de cara a las elecciones el Gobierno tomó cuatro medidas clave. El adelanto de la suba de un 35% del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), lo que implica un aumento de haberes jubilatorios y asignaciones como la Universal por Hijo (AUH). En segundo lugar, el Gobierno avaló un reajuste de paritarias en torno al 40%. Tercero, dará un bono de $5.000 para jubilados y, por último, la devolución del retroactivo del impuesto a las Ganancias.

«Si se contabilizan los pequeños comercios, como los supermercados chinos, la caída de consumo fue peor, hasta del 15% en junio. Vemos que la inflación está generando una caída del poder adquisitivo grande en segmentos de la población que no tienen ingresos constantes, ni paritarias. Aunque el Gobierno apunte a recuperarlo con bonos para jubilados, planes sociales y ajuste de paritarias, nuestra perspectiva para el consumo es que crezca, pero a cuentagotas», sostuvo Damián Di Pace, director de Focus Market.

«Las negociaciones salariales previas a los ajustes actuales que se estaban haciendo fueron acorde al 29% que sostenía el Gobierno y quedaron todas atrasadas con respecto a la inflación. Luego de una caída del salario real, en el segundo semestre se espera que se recompongan», precisó el economista Menescaldi.

El endurecimiento de las restricciones a la circulación entre el 22 y 30 de mayo limitó principalmente a la industria de la construcción, servicio doméstico, hoteles y restaurantes con una reducción de actividad del 7,2%. En menor medida, a los comercios, servicios inmobiliarios o de enseñanza y a la administración pública. Los menos afectados fueron los bancos y el agro.

«Creemos que el piso de actividad fue mayo y en junio ya vimos mejores datos en varios sectores. Aunque no habrá un boom de consumo, sí vemos mayor movilidad (el mejor indicador para monitorear la activididad), y ayudará la plata que tire el gobierno en la cancha y la base de comparación baja que dejo la mini cuarentena de mayo», explicó Borenstein, director de Econviews.

Hay dos consensos entre los analistas. El primero, que los indicadores del segundo semestre registrarán mejoras frente a los del primero. El segundo, que un salto del dólar podría frenar la incipiente estabilidad macroeconómica. Para evitarlo, el Banco Central acumuló a fines de junio reservas netas por u$s 7.600 millones. «Asumimos que venderá u$s 1.000 millones en el segundo semestre para controlar el dólar financiero», aclaró Marull.

«En tanto y en cuanto no se mejoren las expectativas, estaremos hablando de un rebote y no de crecimiento. La credibilidad es muy baja. Los préstamos al sector privado tuvieron una abrupta caída entre octubre y mayo, y recién se estabilizaron en junio. Es decir, ni las familias están pidiendo, ni los comercios se están re-stockeando», concluyó Borenstein.

*EC

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