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2 enero, 2022

El «Chubutazo»: el hecho social y político más importante del año que se fue

El masivo pronunciamiento y movilización de la ciudadanía de Chubut que dijo ‘No’ al modo de avanzada con la Ley de Zonificación productiva en Chubut, fue sin dudas el hecho más significactivo del año 2021. El empoderamiento de la opinión pública y la expresión en las calles de familias completas mostraron nuevamente una ciudadanía chubutense unida básicamente por una causa: la defensa de la calidad de vida, que es el mínimo de felicidad y expectativas de futuro que el inconciente colectivo mantiene fresco.

Para muchos esa calidad de vida no estuvo representada ni por la discusión de regalías mineras, ni de generación de fuentes d etrabajo, ni de promesas de desarrollo y crecimiento. La masiva resistencia a una nueva alternativa extractiva de recursos naturales no renovables, sencillamente se proyectó en la defensa del agua y los temores de contaminación ambiental. Dos temores con sobrados fundamentos en la realidad de otras latitudes y experiencias y con la situación provincial de sequías extremas, evaporeaciones de lagos completos y el padecimiento de localidades que ya actualmente sufren escacez real de agua tan disímiles en sus actividades y realidades como Comodoro, Piámides o Yala Laubat.

A la par, el oscurantismo y falta de efectividad que rigen en los controles ambientales a manos del Esatdo, contribuyero enormemente a la falta de confianza de la gente. Sobran ejemplos de desastres ambientales como derrames de petróleo poco esclarecidos en el sur del territorio, la ‘misteriosa’ Laguna Rosada de Trelew que terminó en silencio, las emisiones de aire a manos de supervisión semi privada, los volcados de desechos pesqueros avanzando por el Valle sin procesar y filtrando a las napas, y así una larga lista de eventos que lejos de abonar expectativas, favorecieron la férrea negativa social a la actividad minera.

Lo cierto es que gran parte de la ciudadanía, después de los días de furia tras la aprobación de la Zonificación y la ‘desaprobación’ Legislativa una semana después, quedó una sensación más que de triunfo popular, de amargura, por la intentona política de avanzar sobre la opinión y los derechos masivos.

Todo eso, más de una veintena de edificios destruidos mediante y cai un centenar de heridos y afectados de manera directa. Todo eso con enfrentamientos de ciudadanos, policías, militantes y políticos que dejó un verdadero campo arrasado en la trama social chubutense.

Además, el conflicto de Chubut impactó de lleno en el proyecto de Alberto Fernández y  de los gobernadores

Muchas gobiernos provinciales estaban listos para impulsar la minería, pero el antecedente de lo que está sucediendo en Chubut genera temores. La Nación y las provincias donde hay recursos acordaron impulsar un Plan Minero durante el gobierno de Alberto, pero lo ocurrido en Chubut y la debilidad del Gobierno, juegan en contra.

Chubut y Mendoza son los ejes de la oposición social a la minería; donde mayor activismo en contra hay. Justo ambas provincias tienen «vecinas» en las que ocurre lo contrario. San Juan y Santa Cruz son las dos provincias de mayor desarrollo de la actividad y líderes en exportación de minerales como el oro.

El presidente Alberto Fernández y su gobierno tendrán que revisar el Plan Estratégico Minero y sobre todo, los modos.

Beneficios fiscales, zonificación y construcción de consensos. Esos son algunos de los ejes para que la minería sea un eje de la economía. Pero ni dentro del Frente de Todos, ni en las Provincias logran saldar el debate. Lo de Chubut es un dato: el proyecto no es nuevo, aunque se trató justo antes de que pierda estado parlamentario y con una maniobra legislativa que le quitó transparencia que debería haber tenido.

Duros aprendizajes que empujaron a la calle a todo un pueblo justo en una fecha delicada: en pleno aniversario de los históricos saqueos y pueblada argentina de 2001, donde otra vez Chubut recordó lo que el hartazgo puede provocar en los gobernados.