La tercera semana de agosto cerró con fuertes cuestionamientos y elevados desafíos para la administración de Othar Macharashvili. El turbulento escenario político y la complicada coyuntura
Por Sergio Cavicchioli/AN*
La interpelación al gobierno de Othar vino desde varios frentes, uno social y el otro estrictamente político.
Son los choferes de colectivos de la empresa Patagonia Argentina SRL…Referencia geográfica
…quienes protagonizaron el reclamo más fuerte que vivió la ciudad en los últimos años. Una veintena de conductores, en representación de más de doscientos sesenta, se volcaron a las calles en reclamo del pago de haberes del mes julio (impago aún) habiendo alcanzado ya más de 23 días de atraso a hoy domingo.
Con cortes de la ruta 3 en los horarios pico, los trabajadores del volante escupieron toda su frustración en los rostros de miles de ciudadanos que, impávidos, solo podían comprender la naturaleza del reclamo y padecer la metodología de la demanda.
Mientras el delito y la fuerza de los mejor organizados ganaba la calle, el escenario público vio cómo se ausentaban voluntariamente fiscales federales, autoridades municipales, provinciales, empresarios, la misma policía y ni que hablar del gremio de la UTA (Unión Tranviarios automotor) liderados por el cosificado Juan Carlos Cossio.
Dichas ausencias, retrotrajeron la dinámica de la sociedad comodorense, de años de avance civilatorio, a un estado de naturaleza tal, que las cláusulas del contrato social y los distintos textos constitucionales con sus correspondientes marcos normativos, se mezclaron con el barro callejero que, además de disimular su pésimo estado, termino ocultando todos los instrumentos legítimos y legales que supimos alcanzar para vivir en sociedad, pero de forma ordenada.
Lo cierto es este enorme desencuentro entre choferes de un servicio público y Othar obedece -básicamente- a la marcada improvisación con la que se llevó a cabo la reciente licitación del servicio de transporte. Esta apreciación surge, inclusive, de aquellos quienes participaron originalmente del diseño de dicha licitación.
Uno de los especialistas en la materia, el geógrafo Juan Manuel Diez Tetamanti, director del Instituto de Investigación Geográfica de la UNPSJB, afirmó en diálogo que mantuvo con Radio del Sur que «hay un desconocimiento por parte de todos nosotros, quienes trabajamos en el pliego y de los concejales, e incluso de los subsecretarios de Transporte, que pudimos conversar en algún momento, en donde nunca pudimos saber quién diseñó esos recorridos».
‘El cocoliche’
En ese sentido, calificó la situación como «un cocoliche» y señaló que el proceso habría estado atravesado por modificaciones, discusiones e improvisaciones de las que ellos mismos, como técnicos, nunca participaron.
¿Quiénes y por qué se modificaron los pliegos, una vez que estos fueron aprobados por ordenanza?, ¿a qué raros, extraños u ocultos intereses respondieron esas modificaciones?
Nadie lo sabe; ni siquiera quienes participaron desde un principio del armado del nuevo sistema. Pregunta obvia: ¿a ningún concejal se le ocurre preguntar que fue lo que sucedió?, ¿qué acto administrativo se firmó para modificar esos nuevos recorridos? Cuestión claramente política que, hasta el momento, solo se ha remitido a pequeños y tímidos pedidos de informes.
Un capítulo aparte, no menos bochornoso, protagonizó el gobierno de Othar cuando, con choferes en la calle, sin cobrar su salario correspondiente a julio, giró mil millones de pesos, en teoría, para resolver el tema salarial.
Ocurre que los números exigen otro importe. De acuerdo con los datos suministrados por la misma empresa, ésta, para hacer frente al pago de toda la masa salarial necesita algo más del doble de ese monto. Desagregado el rubro, surge el siguiente detalle:
Salarios: $ 1.177.195.791,00
F931: $ 711.574.043,00
Alimentarias y Otros: $ 84.441.334,00
Policía del Trabajo: $ 11.062.845,00
UTA: $ 32.534.000,00
TOTAL: $ 2.016.808.013,00
Luego de varias manifestaciones, realizadas incluso frente a la vivienda de Atilio Rossi, socio gerente de Patagonia Argentina; los conductores, quienes también desconociendo a la UTA, calificando a Cossio de «traidor», salieron a la caza del Intendente a quien individualizaron, sobre el cierre de la jornada del viernes, en el gimnasio del Barrio Máximo Abásolo.Indemnización y beneficios
Allí obtuvieron el compromiso del jefe Comunal de que percibirán sus atrasados sueldos el próximo miércoles 26 (a través de la Subsecretaría de Trabajo), siempre y cuando el ENCOSEP (Ente de Control de los Servicios Públicos) otorgue el visto bueno definitivo a la desvinculación final de la empresa Patagonia Argentina con el servicio que presto por más de 40 años. Veremos.
El tema del servicio público de pasajeros lejos esta de resolverse en lo inmediato dado que, a todo lo apuntado, todavía resta ver cómo y mediante qué acciones logrará el municipio satisfacer la demanda de los pasajeros cuyas quejas ya totalizan más de 400 denuncias en el ENCOSEP. En su gran mayoría planteos que van desde las demoras en las frecuencias hasta la falta de garitas.
Los desafíos políticos
En este sentido, la administración de Othar tiene, además, dos grandes obstáculos, grietas, que sortear, sin que se le mueva el sombrero. Estas son, la interpelación a Fernando Ostoich en el concejo deliberante y el llamado que recibió el miércoles por la noche en donde, desde una importante empresa, se le pidió juntarse a dialogar con su archi rival, Juan Pablo Luque.Referencia geográfica
‘Hola Othar, te estamos llamandoooo…!!!’
La misma llegó desde un 011, llamada que el intendente identificó de forma inmediata. Primero la obvió, no la atendió. Ante la insistencia, Othar, observando su celular como quien sostiene una piedra al rojo vivo, deslizó el dedo índice de su mano derecha sobre el cristal del aparato, acercándolo a su mejilla, como quien recibe un cachetazo.
Del otro lado, una voz joven, pero conocida para el intendente, inició el diálogo con un «¿Cómo anda amigo intendente?» …y para no esperar una larga respuesta, el interlocutor de Othar aprovecho y le lanzó su proclama: «¡tenemos un problema!», sentencio la voz en el teléfono. Y agregó: «parece que Juan Pablo se larga nomás a la gobernación… y el tema del financiamiento de la campaña debe quedar resuelto ahora. Juan Pablo necesita la billetera de Comodoro para afrontar la campaña contra Nacho y eso lo deben resolver ustedes», dijo la voz con tono preocupante.Guías y diarios de viaje
Othar respiró hondo como quien debe tragarse un sapo del tamaño de la meseta Hermite, pensó en encontrar una respuesta lógica al planteo, pero no la encontró. Prefirió repetir lo que viene sosteniendo desde la campaña: «yo no tengo problema alguno en recibir a Juan Pablo o quien sea. Es con todos…» respondió el jefe con voz cansina.
Para hacer una campaña -más o menos razonable- se necesitan no menos de 2 millones de dólares para honrar los compromisos más importantes.
Esto sería comprar voluntades, lustrar los borcegos de dirigentes gremiales para que obliguen a su tropa a votar a quien sea, asegurar «publinotas» en medios amigos, aceitar a algunos presidentes de asociaciones vecinales para que se encargan de que las puteadas de los vecinos no lleguen a oídos de los candidatos; armar encuentros de géneros, té mediante, para honrar la memoria de aquellas que dieron la vida por la causa, «peinar» prolijamente -pero sin que se note demasiado- a algún funcionario judicial, para que no se le ocurra avivar alguna causa antes de las elecciones; y porque no también, ayudar con unos mangos a algún candidato de otro partido que le reste votos al adversario.
Ahh!! Me estoy olvidando de la militancia y seguramente de otras yerbas, aromáticas, claro está.
¿De mi bolsillo?
¿Quien o quienes, desde el ámbito privado, estarían en condiciones de invertir esa cifra con el riesgo cierto de perder la elección? La apuesta es muy grande y la respuesta a esa pregunta es: absolutamente nadie. Por eso es tan importante que se alineen los planetas entre Othar y Juan Pablo y así, lograr que los fondos fluyan sin mayores inconvenientes a una campaña en la que se tendrá que invertir bastante dinero.
Es más, podríamos hacer una rápida comparación entre lo que cuesta, reitero, como mínimo, una campaña a gobernador y lo que se paga en Comodoro, por ejemplo, en concepto de subsidio al transporte. Es casi un mes de subsidio. Nada del otro mundo para las resistentes arcas comodorenses que se bancan todo lo que le sacan.
El freelancer…
«Pepo», como le dicen los más cercanos, es Fernando Ostoich, secretario de Infraestructura, vive la doble sensación de ser un político joven, pero con prácticas antiguas y también viciadas.
No habiendo respondido los diferentes pedidos de informes del concejal Latanzio, respecto de cómo se lleva adelante el plan de obra pública municipal, utilizó, para su negativa, un argumento que no se condice con la generación a la que pertenece. «No tengo plata para fotocopias…» es un argumento vetusto, antiguo, dado que, en la era digital, sacar fotocopias es como quien pretendería hoy determinar las horas del día clavando un palo en la tierra y, de acuerdo a la sombra, determinar la hora aproximada. ¡¡¡De otro planeta!!!
«Me querés tomar por estúpido?»
Fue tan grosera la arrugada respuesta que, Lattanzio -casi montado en cólera- recibió la misma como una «tomada de pelo». Entonces, «persuadió» (algunos dicen que «amenazó» con alguna vieja carpeta archivada) a sus colegas oficialistas para que lo acompañaran con el pedido de interpelación prevista para el próximo jueves 27 de agosto.
La actitud persuasiva de Latanzio dio sus frutos y los concejales oficialistas, junto al resto de la oposición, levantaron la mano y, por unanimidad, «el Pepo» deberá responder un cuestionario integrado por 102 preguntas que ya se encuentran en su poder.
Algunas son ingenuas, pero hay otras que hacen referencia a posibles sobreprecios y excesos en la utilización de materiales para la realización de varias obras públicas que, en su gran mayoría, si hicieron a través de concursos privados de precios y no de llamados a licitación.
«Casi el doble»
Inclusive, hay documentación que daría cuenta que para reparar -a nuevos- 5 trailers, por ejemplo, y utilizarlos como oficinas móviles, se habría pagado por cada reparación cifras cercanas a los 42 o 43 millones de pesos, cuando en el mercado local, esos reacondicionamientos no insumen más de 22 o 23 millones de pesos. Es decir, casi el doble.
Sostienen, alguna de las fuentes consultadas por Argentarnoticias, que dichos sobreprecios se habrían pagado a una empresa a la que le habían regatearon demasiado el presupuesto de otra obra pública, cual fue la colocación del caño evacuador que recientemente se instaló sobre la ruta nacional 3, a la altura de la ex Proveeduría, edificio hoy abandonado, que posibilita la salida al mar de los residuos pluviales.
Como la obra demandó más de lo que se presupuestó, se habría compensado con otras en las que los sobreprecios habrían ajustaron el faltante.
Habrá que esperar a la próxima sesión del concejo en donde se verán las caras los concejales y el servidor público, si es que ocurre. Sostienen, allegados a Othar, que éste observará con atención las respuestas de «Pepo», porque de no ser lo suficientemente convincentes, nadie se anima a negar un posible cambio de gabinete, también en obra pública.
Quizás esa sea la salida que espera Ostoich para lanzar oficialmente su candidatura a intendente en 2027. Sin embargo, esa postulación se enfrenta hoy una fuerte contradicción: ¿por qué votar a «Pepo», quien promete, como todos, un futuro mejor, si ya tiene el poder suficiente para cambiar el presente?
Tal vez alguna nueva aplicación -tipo «Mi calle»- le ayude a Ostoich a resolver, lo que un simple razonamiento lógico deductivo le indicaría a cualquier persona con sentido común: «Mejor que decir es hacer y mejor que prometer, es realizar», ¿no?
*AN/Sergio Cavicchioli