En la cumbre de la semana pasada se acordó trabajar en «pares» el armado para las elecciones del año que viene.
Empezaron a trascender detalles de lo acordado en la cumbre que mantuvieron Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner con los jefes de bloque del peronismo y cuatro gobernadores.
En ese encuentro, además de la obviedad de defender las PASO, se acordó empezara a visitar a los «gobernadores del medio» y a los peronistas aliados del Gobierno, para tantear posibles acuerdos para la presidencial.
Son los mismos gobernadores que están buscando Karina Milei, Santilli y los Menem. La idea es que Massa, Kicillof y Gerardo Zamora, los tres presidenciables que tiene hasta ahora el peronismo, visiten a esos gobernadores acompañados con alguno de los otros dirigentes que participaron de la cumbre en el Hotel Emperador.
Una manera tener un testigo que garantice la neutralidad de las conversaciones, en términos que se trabaje sobre un armado «del peronismo», más que de un candidato en particular.
Kicillof, Massa y Máximo Kirchner, también tuvieron que aguantar que varios de los presentes les reclamaran que no exporten a sus provincias las internas del peronismo bonaerense.
En la reunión, Kicillof, Massa y Máximo Kirchner, también tuvieron que aguantar que varios de los presentes les reclamaran que no exporten a sus provincias las internas del peronismo bonaerense. «Nos mandan un ministro de la provincia que se junta con algunos intendentes y atrás saltan los de La Cámpora o de Sergio y se nos arma quilombo», afirmó un diputado del interior.
El pedido fue anotado. Pero el tono general de la cena fue bueno. Venían entusiasmados por el triunfo en el Senado contra la ley de extranjerización de tierras y las encuestas que marcan una posibilidad cierta que Milei tenga que enfrentar un ballotage, lo que alimentó las expectativas de varios de los presentes.