Después de 35 años de periodismo independiente, de varias causas penales a favor y de aguantar el embate del poder de turno ‘con este cuerpito’, nunca imaginé que tendría que someterme también a la estupidez de los excesos de campaña y de los otros, por un denunciador serial como Federico Massoni.
Por Marisa Rauta
En sus precuelas de pantalla muy chica, este jueves el exministro de Seguridad con más músculo que materia gris de la historia de Chubut, desplegó una serie de dislates y enunciados en su ensañamiento afiebrado contra el gobernador Nacho Torres y parte de la cúpula judicial, a propósito de la controvertida destitución del exjuez Petris. Un camarista que lejos de ‘mear agua bendita’ -historias propias mediante- le dejó servido en bandeja al poder de turno, un disciplinamiento ejemplar y un antecedente de carpetazo efectivo a otro de los poderes del Estado. El entramado fantasmagórico que desplegó Massoni en otro de sus capítulos violentos y aburridos, no será tema de profundización porque sería abonar lo que tanto mal le hace: darle espacio a su enorme ego.
Pero sí es necesario que lo atienda un poco, dado los dislates de Massoni, que no dudó en involucrar a este Portal, Chubutline, que desde hace seis años se ha convertido en mi pequeño bunker luego de perder, a manos del poder El Diario de Madryn, una marca que dirigí durante mas de 15 años y dió sobrado testimonio del periodismo independiente que sigo militando.

En su perorata exitada, Massoni pergeña en su mente un humeante descenlace de conspiraciones y hasta un triángulo destitutivo, pero además imagina que ese triángulo pseudomasónico (de Massoni) es soportado en una nota ‘anónima’ de este Portal. Y para respaldarlo pone incluso la foto de nuestro prestigioso logo que involucra actualmente toda mi vida periodística y profesional.
Como si fuera poco, el presunto abogado, lee, pero lee mal. Porque habla de «ChubutOnLine» pero pone el logo de «ChubutLine». Pequeño detalle de su liviandad de trabajo denunciante, que no es menor, ya que como abogado debería canalizar en los estrados todo eso de lo que está tan seguro, a menos que se trate de otra de sus ‘payasadas’ mediáticas y búsqueda de bastardeo de las instituciones

Para empezar nosotros no utilizamos el «ON», porque estamos más allá del ciberespacio, estamos a años luz de construcción de poder periodístico al lado de la gente, y en base a cientos de vidas que forjaron nuestras convicciones. Por eso solo somos «Line»: en línea permanente.
ChubutOnline, nada mas lejos de nosotros.
Y respecto al anonimato, el abogado avenido a periodista debería saber que en periodismo, un director/a que se precie es responsable directo por las notas que salen en su medio. No como sucedería como con ChubutOnLine, un espacio que además de tratar de asimilarnos en identifación, relativiza responsabilidades y pertenencias.
En cuanto a lo que a ChubutLine respecta no sólo mi nombre y datos a pie de página de cada publicación, sino que mis columnistas estrellas: Juana de Arco y Trivia Demir, son casi como mis hermanas, y por cada de una de ellas pongo manos en el fuego y respondo con mi vida. Por eso, nada mas lejos del anonimato que alucina.
De paso aclaramos al mas anónimo ChubutOnLine, que nosotros si tenemos responsables a pie de página.
Hablar en primera persona es el antiperiodismo del que permanentemente he renegado, pero pocas veces como esta, me obligan a empuñar el sayo, y asi lo haré.
Si a esta altura, Federico se despabiló un poco de la humareda de campaña que lo vive perjudicando, no estaría de más que mande a los sabuesos de la calle Yrigoyen a un curso de constatación de documentación, para no seguir mareando a los trelewenses. Por supuesto no al Tero que pone los huevos en cualquier lado y grita por otro, sino a los ‘federicos’ que sí respetan la línea y hociquean con exactitud la información.
Está claro además que si para un poco su acelere, y utiliza su envenada cabezota calva por un momento, Fede se enterará que «ChubutOnLine» que menciona en su perorata judicial, fue un sitio armado el 7 de Junio de 2025. Mientras que «ChubutLine» que represento, data de 2020, plena pandemia y plena lucha solitaria por la supervivencia de la pluma y la palabra.
Un contraste de nombres que nos generó además, no poco ‘acaloramiento’ después de cinco años de ‘remada en dulce de leche’, como para que nos generen un sitio ‘parecido’ con nombre casi similar, y que el círculo rojo comenzó a retuitar con efervescencia perruna.
¿Quienes lo armaron? Vaya uno a saber. Tal vez el avezado ahora periodista pueda aportar en otra de sus ediciones iluminati algo de luz, si va detras del IP o algun ‘indicio’ que capture en sus ‘enormes’ investigaciones, a los que los periodista de carrera de Chubut, no llegamos evidentemente.
Como para terminar de cerrar esta aclaratoria casi al límite de la espalda donde pierde su nombre, demás está decir que a pocas horas de este vomitivo y obsceno ataque de parte del doctor Federico Massoni, ya registramos comprobadísimos perjuicios económicos y publicitarios que ponen en vilo nuestro trabajo, con los costos que implica el posicionamiento de marca y prestigio, en el complejo y bastardeado universo de las comunicaciones.
Un dolor inten$o que le explicaremos mas detalladamente al letrado a través de la correspondiente carta documento, en base a las consecuencias que arrastra la infracción a la Ley 22.362 que afectan la reputación e imagen de las marcas en Argentina y otras tantas infracciones que acaba de cometer en mi/ nuestra contra.
Sin más, lamentando estos desvaríos innecesarios en una Provincia donde nos debemos a superar costosos fracasos politicos y repensar el futuro sin dependencias, saludo al aprendiz mediático muy cordialmente.
Marisa Rauta/ Chubutline.com / 2805606624