El gobernador de Chubut participó de la cumbre del PRO en Bariloche a través de un mensaje grabado. Destacó la necesidad de integrar la visión patagónica a la estrategia nacional y celebró la madurez del espacio para articular alianzas en las provincias.
Mauricio Macri no asistió al encuentro por encontrarse en Europa, mientras el partido busca consolidar su propia estructura. El expresidente lanzó luego un fuerte comunicado contra el gobierno de Milei y pidió a sus legisladores votar a favor de la remoción de Adorni si es tratada en el recinto.
El hotel Cacique Inacayal de Bariloche fue la sede de un encuentro donde legisladores, dirigentes y referentes de todo el país se dieron cita para trazar las líneas estratégicas del PRO. En una jornada dedicada al análisis del escenario político actual y la proyección hacia 2027, la dirigencia buscó consolidar una identidad que integre de manera orgánica las realidades del interior. El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, se sumó a la convocatoria mediante un video enviado a los asistentes, donde subrayó la importancia de que el partido mantenga su protagonismo en la transformación del país.
Torres resaltó que el espacio tiene una responsabilidad histórica en el actual contexto de la Argentina. «El PRO tiene la misión de ser garante del cambio, ser el próximo paso para sostener lo que está bien y mejorarlo», manifestó el mandatario chubutense. Para el gobernador, esta tarea requiere de una «mirada amplia y federal» que sea capaz de interpretar las necesidades de cada región, especialmente de la Patagonia, e incorporarlas al debate nacional para fortalecer la propuesta del partido.
La cumbre contó con la participación de figuras de peso en la gestión provincial, como la vicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia, quien compartió la experiencia del frente «Unidos» en su provincia. La dirigente santafesina enfatizó que el crecimiento de la fuerza depende de su capacidad de sumar visiones diferentes para enriquecer la gestión pública. «No se puede gobernar una provincia ni un país con dirigentes que piensen todos igual», señaló Scaglia, ponderando la diversidad como un valor para un esquema de gestión nacional sólido.
El diputado nacional Sergio Capozzi y el presidente del PRO en Río Negro, Juan Martín, coincidieron en la relevancia de que el partido recupere una incidencia directa en los temas de agenda. El objetivo del encuentro fue delinear estrategias que permitan al espacio volver a ser el eje de una construcción política con mayor presencia en las provincias. Para los legisladores, la articulación entre los distintos sectores internos es fundamental para consolidar una identidad federal que sea competitiva en los próximos años.
Entre los presentes también estuvieron el senador Martín Goerling y el exsenador Alfredo De Angeli, quienes analizaron el vínculo con otros espacios políticos y el posicionamiento del partido frente a los desafíos del gobierno. El debate puso el foco en cómo fortalecer las estructuras locales para que el PRO no solo sea una fuerza de apoyo, sino un motor de propuestas con raigambre territorial. En este sentido, el mensaje de Torres fue recibido como un espaldarazo a la construcción desde el interior profundo.
La cumbre de Bariloche se desarrolló mientras el expresidente Mauricio Macri cumple con una agenda de compromisos en Europa, lo que permitió a la dirigencia de base y a los referentes de distrito avanzar en una agenda de trabajo técnico sobre el despliegue territorial. La idea que sobrevoló el hotel fue la de consolidar una estructura que sea capaz de sostener los procesos de cambio iniciados en los distritos gobernados por el espacio, garantizando que el federalismo no sea solo un discurso sino una práctica política.
La Patagonia tuvo un lugar central en la discusión, con referentes que plantearon las asimetrías regionales y la necesidad de políticas específicas para el sur. Torres insistió en que entender estas realidades es lo que permitirá al PRO ser una alternativa superadora en el futuro. La búsqueda de consensos y la capacidad de gestión demostrada en provincias como Chubut y Santa Fe fueron citadas como los pilares sobre los cuales el partido debe volver a proyectarse a escala nacional.
La jornada concluyó con el compromiso de seguir fortaleciendo la red de legisladores y dirigentes provinciales para asegurar que el PRO mantenga su identidad original de partido moderno y transformador. La meta compartida es lograr una construcción política con mayor capacidad de articulación, que pueda dialogar con distintos sectores sin perder su esencia. El federalismo, en este esquema, aparece como la herramienta para que cada rincón del país se sienta representado en el proyecto nacional.