El titular de la institución presentó su dimisión en medio de un clima de malestar interno. El conflicto no resuelto con los cirujanos habría acelerado la salida, mientras el Ministerio de Salud provincial definiría quién asumirá la conducción en los próximos días.
El Hospital Zonal de Trelew atraviesa momentos de profunda incertidumbre institucional. En las últimas horas se confirmó que el director Paulo Taurelli presentó su renuncia al cargo, una decisión que sacudió la dinámica interna del nosocomio y encendió las alarmas en el sistema sanitario del valle.
La dimisión del profesional se produjo en un marco de creciente malestar en los pasillos del establecimiento. Uno de los factores determinantes que habría precipitado la salida de Taurelli sería el prolongado conflicto con el sector de los cirujanos, quienes mantienen reclamos firmes por presuntos incumplimientos laborales y salariales por parte de la cartera sanitaria provincial.
Dentro del hospital coinciden en que el enojo no estaría dirigido hacia la figura del director saliente, sino de manera directa hacia la conducción provincial de Salud. El cuerpo médico y el personal cuestionan la falta de respuestas de fondo y la manera en que los funcionarios del área vienen abordando los problemas estructurales de la institución, una situación que habría desgastado la gestión local hasta volverla insostenible.
Se define reemplazante
Frente a la presentación de la renuncia, desde la cartera provincial habrían buscado en primera instancia dilatar la transición para ganar tiempo y encontrar una alternativa viable para la cúpula directiva. Sin embargo, fuentes cercanas a la institución dejaron trascender que en los próximos días el Gobierno formalizaría la designación de un nuevo director para el Hospital de Trelew.
La llegada del posible reemplazante abrirá un escenario inmediato de exigencias: la flamante conducción tendría como prioridad urgente destrabar las negociaciones con el cuerpo de cirujanos y contener el reclamo del resto del personal, en busca de garantizar el normal funcionamiento de las guardias y las intervenciones programadas.