El gobernador de Chubut apelará la extensión de recreación para presos en Comodoro Rivadavia, calificándola como «una tomada de pelo más».
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, cuestionó el enfoque de ciertos magistrados al señalar que «parecen estar más preocupados por el bienestar de los delincuentes que por cuidar a las víctimas». En ese marco, el mandatario criticó duramente las decisiones judiciales que, según su perspectiva, benefician a quienes han cometido delitos en detrimento de la seguridad ciudadana.
La controversia se centra en una resolución avalada por la jueza Mariel Suárez que amplía de una a seis horas el tiempo de recreación para los detenidos en la Seccional Sexta de Comodoro Rivadavia. Ante esta decisión, el mandatario provincial confirmó que el Gobierno apelará el fallo judicial por considerarlo inapropiado.
Además, Torres vinculó este caso con otra polémica reciente, ocurrida hace aproximadamente un mes. «Lamentablemente, lo dije no hace tanto, hace aproximadamente un mes, cuando nos querían obligar a darles asado a los presos», recordó el gobernador al comparar ambas situaciones judiciales.
El mandatario calificó la medida como «una tomada de pelo más» y expresó su descontento con el accionar de la Justicia en estos casos. «La verdad es que es triste, indigna y frustrante, hay que decirlo», afirmó Torres, aunque también destacó lo que considera un respaldo social a su postura.
En esa línea, el gobernador de Chubut aseguró que el apoyo recibido es gratificante. «Pero el acompañamiento de la gente que entiende que ese garantismo hizo un daño enorme a toda la Argentina, y también particularmente a Chubut, es gratificante», sostuvo.
El fallo que desató la controversia y la reacción política
El conflicto se originó a partir de un hábeas corpus colectivo presentado por la Defensa Pública. El planteo surgió luego de que se constatara que seis internos permanecían hasta 22 horas por día encerrados en sus celdas, debido, entre otros factores, a la falta de recursos humanos y materiales para garantizar momentos de esparcimiento y visitas en condiciones adecuadas.
A partir del acuerdo alcanzado entre la defensa, la Policía y las autoridades de Seguridad, Suárez homologó un esquema progresivo que permite ampliar el tiempo fuera de las celdas de una hora diaria hasta llegar a seis horas, destinadas a tareas de aseo, limpieza y esparcimiento. La medida quedó sujeta a la buena conducta de los detenidos, al refuerzo de la custodia y a informes periódicos. La resolución generó una fuerte reacción política por considerar la medida ‘demasiado garantista’