El Presidente de la Cooperativa Jorge Ferrari, se reunió este miércoles con los Concejales de Puerto Madryn. El abastecimiento alternativo por desalinización de Aluar y el proyecto en análisis de las pesqueras pone en jaque la caja y el sistema que administra la entidad.
El tema central fue legislación vigente sobre proyectos de fuentes alternativas y consecuencias de su no cumplimiento. Servicoop parece endurecer la posición frente a la primer empresa que prescinde del servicio de provisión de agua potable del sistema. Según detalló Ferrari, además de una cuestión económica y social, habría cuestiones de impacto ambiental que ahora dejaron también en manos de los ediles.
Del encuentro participaron además, el Gerente de Agua y Saneamiento Pablo Timinieri y profesionales del área.
Aluar, buscando la sustentabilidad
Del mismo modo que lo está haciendo con las fuentes renovables de energía, a partir de la posible reconcesión de Hidroeléctrica Futaleufú, y además en cumplimiento de la Ley Guinle, ahora Aluar también puso en funcionamiento su planta desalinizadora de agua de mar en su complejo industrial de Puerto Madryn, la cual utiliza tecnología de ósmosis inversa alimentada con energía eólica.
La planta abastece a la industria y dejó de utilizar 1.500.000 litros diarios de agua potable del Río Chubut que permite a Servicoop destinar a unas 1.500 familias de Puerto Madryn, según expuso entre las bondades del nuevo sistema. Para ello dispone de la habilitación ambiental y operativa de la Provincia, tras completar la consulta pública.
El tema no es menor ya que por esos 1.500.000 litros diarios la factura mensual de agua que dejaría de ingresar a Servicoop sería de 630 millones de pesos (unos 420 mil dólares), lo que representa para la entidad haber perdido a uno de los principales clientes.
La Cooperativa ahora solicitó precisiones sobre el esquema y el impacto en la red, en tanto la empresa afirma sostener el diálogo y haber propuesto un acuerdo de suministro
Duro comunicado: «La verdadera grandeza no es prescindir de los demás”
Ante la férrea defensa de la autonomía de Aluar para reemplazar el servicio, alegando sobre todo la emergencia hídrica en danza, por Andrés Pascuallini, gerente corporativo, desde el Consejode Administración de Servicoop hicieron público un duro comunicado:
«Hay una forma de soberbia que no nace de la mala fe, sino del desconocimiento y una visión demasiado estrecha de la realidad, por eso no nos llamó la atención el tono peyorativo adoptado por Andrés Pascualini en una nota periodística, en el que hace referencia al sistema de abastecimiento de agua en Puerto Madryn “Algo en todo esto está fuera de tiempo y de época. Cuando se declara la emergencia hídrica provincial, el que manda ya no es el club de barrio, es la autoridad provincial del agua”.
«Lo inquietante de estas declaraciones no es la defensa de una inversión privada, que puede ser legítima y valiosa, sino el tono de suficiencia con el que parecieran desconocerse las complejidades y los esfuerzos colectivos que han sostenido históricamente el desarrollo de Puerto Madryn. Hay una diferencia entre resolver un problema propio y comprender cabalmente la realidad de una comunidad entera».
«Se debe tener presente que las empresas no crecen en el vacío. Su desarrollo depende de una red de infraestructura, instituciones, trabajadores y consensos sociales construidos durante décadas. Por ello, cuando una organización posee la dimensión y la trayectoria de ALUAR, se espera de sus representantes una mirada que trascienda el legítimo interés corporativo y reconozca la interdependencia que existe entre el éxito empresarial y el bienestar colectivo».
«Resolver las necesidades particulares es una responsabilidad razonable; contribuir solidariamente a las soluciones comunes es una responsabilidad superior. Las grandes instituciones no se miden solamente por la eficacia con que atienden sus propios intereses, sino también por su capacidad de comprender que su prosperidad está indisolublemente unida a la de la comunidad que las recibió, las acompañó y creció junto a ellas».
«ALUAR forma parte de la historia de Puerto Madryn y, precisamente por ello, sus palabras deberían estar a la altura de esa historia. Una empresa puede celebrar con razón sus logros, pero corre el riesgo de empobrecerlos cuando se los presenta como una demostración de superioridad frente a quienes comparten el mismo destino colectivo. La verdadera grandeza no consiste en mostrar que uno puede prescindir de los demás, sino en reconocer cuánto debe a la comunidad que le permitió crecer», concluyó el mensaje público.