El principal asesor presidencial, Santiago Caputo, agitó por redes una ‘salvación para Argentina’ afirmando -erróneamente- que existen 300 mil toneladas del mineral bajo el suelo provincial. Ligó el proyecto a la demanda nuclear mundial y lo comparó con Vaca Muerta.
Por Trivia Demir
Caputo Jr. que es el operador dilecto de Javier Milei, casi una réplica de algunos de los ‘jovenes brillantes’ que pasaron por las gestiones chubutenses, se dedica a plantar temas de agenda que su ejercito de trolls identificado como ‘Las Fuerzas del Cielo’, operan principalmente en la red social X (antes Twitter) y en plataformas de streaming, coordinado en conjunto con figuras libertarias como el tuitero Gordo Dan (Daniel Parisini) y el legislador Agustín Romo
El tema es que dicen que cuando Santi mete primera con algún ruido, este termina tomando forma en el escritorio presidencial de alguna manera. Parece ser que dentro del inventario de negocios rápidos y grandes con recursos energéticos, puso el foco en el tesoro de uranio chubutense que la administración federal empieza a pedir a gritos.
El dato de 300 mil toneladas no es correcto, porque el volúmen de reservas comprobadas no superaría las 35 mil toneladas en Chubut. Sin embargo mas que un error se trataría de toda una estrategia: inflar las etimaciones pone el foco en la riqueza acumulada en las formaciones geológicas patagónicas que podría alterar el posicionamiento geopolítico del país en los mercados de suministros estratégicos y por supuesto, en los mercados.
El discurso entusiasta pone a debate público a nivel ciberesacio algo que jaquea de plano la voluntad popular chubutense y deja a Nacho Torres rozado por la sospecha de una posible trampita a la Ley 5.001 para explotar el uranio, que le exigiría Nación y a la que tendría que acceder para congraciarse con la administración central y LLA y sostener un segundo mandato en 2027.
«Debe haber pocas cosas más importantes para la historia de nuestra Nación que sacar las 300 mil toneladas de uranio que tenemos bajo la tierra», dictaminó el estratega gubernamental por sus redes sociales. Con lo que directaente metió presión a Chubut y al gobernador Torres, lo que exigiría como mínimo una toma de posición del Gobierno Provincial, dado que no se trata de una opinión más, sino nada menos que de un funcionario nacional que opera en la mesa chica política.

El núcleo político del gobierno nacional considera que la meseta chubutense reúne las condiciones geológicas necesarias para estructurar un polo industrial de similares proporciones operativas. Bajo esa premisa de reconversión de las estructuras productivas, el funcionario nacional aseveró que «Chubut podría ser la próxima Neuquén».
La urgencia del planteo oficial coincide con las advertencias de los consultores financieros internacionales respecto al reordenamiento de la matriz energética global. Los reportes especializados del sector, como los difundidos por la plataforma de inversiones NoLimit, anticipan un descalce inminente entre la producción minera actual y las necesidades operativas de las centrales de potencia. De acuerdo a estos análisis de mercado, «la demanda nuclear está a punto de colisionar con la peor estructura de suministro de uranio en 50 años», abriendo una ventana de cotizaciones elevadas, reportó L17
Así las cosas, las declaraciones del funcionario nacional hicieron ruido no sólo en las comunidades provinciales que reavivan la eterna disputa del ‘No a la Mina’ sino en los estamentos políticos, ya que se entiende no sólo como ‘una apurada’, sino además como una preparación de terreno institucional para el definitivo ingreso de corporaciones mineras transnacionales a la explotación del material radioactivo.
Algo que en los hechos ya comenzó a suceder, con la autorización de exploración que habilitó el gobierno provincial a la compañía canadiense Jaguar Uranium Corp. en Laguna Salada, plena Meseta Central de Chubut. La lógica es que durante años Energía Atómica ya comprobó las reservas que hay, por lo cual la precisión de las exploraciones que se encaran sólo tendrían un sólo objetivo: avanzar con la explotación.
No es un tema menor que este ‘ensayo exploratorio’ con intenciones productivas se sitúa en la cuenca del Río Chico, que alimenta el embalse del Dique Florentino Ameghino, formando así la segunda cuenca hídrica de importancia en la provincia, e impactando de plano en el agua que consumen las localidades del VIRCH.
Algo que varios twitteros ya respondieron a Caputo: ‘Tenemos un sólo río Capo’.
Por ahora «Alea iacta est» y Torres no salió oficialmente a contestar, aunque ya se remitió en ocasiones a las restricciones legales que rigen en el territorio para la minería, además de la soberanía provincial sobre los recursos naturales, algo que no cae nada bien en la lógica libertaria. El tema así planteado podría enfilar hacia escenarios posibles como: la resistencia y la ruptura con el poder central si no abre la explotación, o la entrega de recursos a LLA a cambió de un acuerdo electoral para sostener un segundo mandato, lo que podría derivar en un sucidio político, considerando los antecedentes y el peso que ha tenido el tema minero en las urnas. Habrá que ver…