29 enero, 2026
Por Trivia Demir
Pocas veces como esta, el mantenimiento del statu quo político en Trelew derivó en cuestiones verdaderamente escatológicas. Y entiéndase si así lo prefiere el lector por sus dos acepciones: la escatología teológica, que se refiere al estudio del fin de los tiempos, la muerte, el juicio final y la vida de ultratumba; y al contexto fisiológico o coloquial, que alude a la coprología, que es el estudio o referencia a los excrementos y desechos corporales: mierda, en criollo y según la Real Academia hispanoparlante.
Ambas son válidas porque después de la situación que se enfrenta en Trelew, se puede asegurar sin temor a error que ya se vislumbra una larga lista de futuros ‘muertos políticos’ en camino. Mientras que, a la par, hay una situación cloacal y sanitaria insostenible, que además no tiene perspectivas ni tiempos concretos de resolución en el corto plazo, según el interventor de la Cooperativa, Pablo Punta.
Dos temas que se han convertido en el centro del debate y socialización de más de 100 mil habitantes en el VIRCH.
Ambas cosas, que en principio pueden sonar negativas, pueden ser sin embargo el muy positivo principio de un cambio de fondo en la exhausta Ciudad de Luis, si alguien reacciona a tiempo.
Un escenario donde los que se fueron no debieron rendir cuentas de nada, y los que llegaron no se las pidieron. Eso, que es el pestilente statu quo de la politica, explotó antes de llegar a la Laguna Negra de los entendimientos históricos entre partes, y ahí -mal que pese- el pueblo empieza a oler lo escondido.
Ponéle, que ahora Merino no está percibiendo coparticipación por regalías petroleras porque ‘Nacho’ decidió bonificarlas con tal de intentar atraer inversiones con el alicaído crudo ‘no convencional’, pero en los años anteriores, el intendente Adrían Maderna ( y sus predecesores también), recibieron tajadas más que opulentas que evidentemente no destinaron a los caños maestros trelewenses.
Cabe recordar -para el ciudadano de a pie-, que el 84% de los ingresos por regalías petroleras van a la caja de la Provincia, según la LEY II – 7. Pero el 16% restante es coparticipado con los municipios.
La mayor tajada se la lleva Comodoro Rivadavia con el 40%, pero un 37,5 % nada despeciable es y ha sido para ciudades de ‘primera categoría’ como Trelew, en tanto que un 14% es pata las municipalidades de segunda categoría y un 3,5% para las comisiones de fomento.
Para dar idea de números confirmados, la gestión del exintendente de Trelew, Adrián Maderna, fue el municipio del Valle que más fondos absorbió por regalías petroleras entre enero y agosto de 2017 con un monto superior a los $ 57 millones, lo que por aquel entonces para tener una estimación, significaba el pago de un mes y medio de sueldos municipales. El año anterior había recibido en ocho meses unos $ 55 millones. (Ver https://depetroleo.com/municipios-del-valle-percibieron-147-millones-por-regalias-petroleras/)
Y así cada año de los 8 que el bueno del pastor ‘evangelizó’ la ciudad del Valle con un discurso conciliador pero de escasas políticas públicas e inversión; lo que multiplicado por sus dos mandatos alcanzaría más de 400 millones de pesos que no está claro a donde fueron a parar.
Esto debido a que no se habrían presentado los últimos cuatro balances de su gestión, irregularidad y falta a los deberes de funcionario que ni Merino ni el Tribunal de Cuentas habrían reclamado formalmente, como indica la legalidad.
El único detalle, es que con esos ingresos que no se sabe a donde fueron, mientras él recorría el mundo asistiendo a simposios internacionales sobre ‘Ciudades Inteligentes’ y otras incongruencias supuestamente para aplicar en su ciudad, Trelew se sumía en la más absoluta desidia y caos a la vista de todos.
Lejos de lo que se esperaba desde la encendida campaña que lo confrontó, al final, el pastor se fue por la puerta lateral y sin tobillera, y dejó una crisis mucho mas profunda que la compra de unos pollos por la que hizo como que lo demandó Merino, con más ruido que nueces.
Maderna dejó una ciudad comprometida a contratos millonarios, grupos mafiosos, servicios públicos colapsados y una nueva conducción atada a acuerdos electorales espurios que no puede abrir la boca sin que se lo enrostren.

Todo eso se atranca en el caño de los desechos cotidianos de una ciudad que no logra levantar cabeza, y ‘alguien tiene que decirlo’, como dice Feinman.
Tal es el caótico escenario de la incapacidad evidenciada por los protagonistas de siempre como la lamentable sitación de los onerosos servicios públicos trelewenses, que estallaron los memes y el humor por redes, algunos reproducibles y otros no tanto…Y está claro que cuando eso sucede, hay poca vuelta atrás para muchos de los que sostienen un sistema que parece burlarse primero del gueso de la población, y luego, de sí mismos.
Desde hace varios días toda una ciudad, a la que no le faltan problemas, afronta ahora cortes programados de agua potable por una rotura de un caño maestro de cloaca, vaya la paradoja.
La lógica de los entendidos explica que se corta el agua a 34 barrios de la ciudad para que no desagüen, y así poder reparar la rotura en un vertedero. En el mientras tanto, y más allá de la escuálida lógica operativa, la situación sanitaria se vuelve tan compleja que los servicios de emergencia hospitalaria debieron reprogramar cirugías, hay aumento de casos de gastroenteritis y las consecuencias del desastre amaga con reventar un poco más el verano de la alicaída exciudad cabecera de servicios.
El intendente Gerardo Merino, con la parsimonia de los pofesionales acostumbrados a tratar con diferentes especies, sigue evaluando el diagnóstico y aplicando compresas con un discurso adaptativo. En principio asegurando la provisión de agua por canillas comunitarias y baldes, o camiones de dudosa habilitación para transporte de líquidos, además de las fumigaciones de bichos que ya empezaron a plular producto de la pestilencia medieval varios kilómetros a la redonda de Lezana, entre Gallina y Azopardo.

Por caso, la reunión del alcalde con comerciante fue para ‘buscar soluciones’ que el Municipio evidentemente no tiene, solicitándo expresamente ‘evitar la catarsis’. De no creer…
¿Cuál sería el argumento para pedir por radio que no fueran a reclamar? Presuntamente evitar magnificar la situación, (o dimensionarla en su real estado?) de modo de no ‘perjudicar’ públicamente a Trelew, aumentando las cancelaciones de turismo, argumentaban desde el oficialismo. Lo que se podría considerar una verdadera tristeza de razonamiento dado los sucesos y el escenario que deben soportar los locales y sus familias, que son en definitva los pilares tributarios de la ciudad.
Respecto al fracaso turístico, el colpaso guste o no coincidió con la temporada alta de cruceros en Chubut. Este miércoles dos grandes barcos en el Golfo Nuevo derivaron a gran parte de esos miles de turistas hacia Trelew no sólo para ver al Patagonisaurus de soslayo (y su micción frecuente), sino que fueron por el gran atractivo que representan los benditos pingüinos de Magallanes, únicos en comunidades en tierra en el mundo. La masiva migración de cruceristas se enfrentó a la situación de la ciudad valletana que expuso un verdadero agujero negro de servicios al no poder ofrecer ni siquiera paradas para ir al baño en condiciones mínimas de tercer mundo, sino que además terminaron varios micros encajados por los bancos de arena y la falta de mantenimiento del trayecto.

«Una cosa es la rotura de un caño y la otra que no se den cuenta que tienen que pasar la maquina» , reflexionó un prestador visiblemente disgustado con la gestión del veterinario.
Como si fuera poco, alguien recordó que Merino había decidio dar ‘asueto municipal’ el lunes por lo del agua, con lo que por supuesto dejó de funcionar lo poco que funcionaba de trabajo municipal.
En el medio, el sindicato de Luz y Fuerza de la Patagonia, que se ha caracterizado en sus medidas de fuerza (y no luz) provinciales por coincidir con roturas de cloacas (y dicen que con afecciones en parte pubendas), esta vez no fue una excepción, y plantó anuncio de ‘alerta, movilización’ y brazos caídos porque reclaman un 9% que no les habrían concedido las cooperativas. (Ver Luz y Fuerza en estado de alerta y movilización)

En ese marco, muchos vecinos se preguntaban si la obra del caño que deben reparar en Trelew estaría parada por este conficto con Luz y Fuerza, el poderoso sindicato liderado por Héctor Gonzáles y gestionado legalemente por Aidar Bestene, o se habría tratado de una mera coincidencia de crisis pública y reclamo de millones. De lo que si hubo certeza es que el conflicto fue confirmado por el propio diario Jor-Nada de los dueños del sindicato. Mientras que también el parate en la obra, por vecinos que se compometieron a hacer pasadas recurrentes para corroborar cómo va el avance de la reparación que podría devolverle el agua a Trelew. «No había nadie a la mañana y a la siesta. No se sabe cuando trabajan en el lugar. Ni guardia pudimos ver», confirmaron tres fuentes confiables a esta columna.
Ante la deseperante situación, la gente de Trelew, con mucho vínculo interpersonal aunque estoica paciencia y sentido comunitario galenso, suele reclamar poco en masa, pero refunfuña mucho individualmente.

Hace un siglo lo hacía haciendo circular hojas de diarios escritas a mano, a modo de proclamas que clavaban en los árboles. Ahora, a través de redes sociales, con memes y ediciones que no tienen desperdicio, desde cuentas fantasmas.
Entre ellas destacan los ridículos y casi vetustos procedimientos que realiza la Cooperativa, la deplorable comunicación publica sobre un evento que impacta en casi un tercio de la población de Chubut, con medias verdades que erosionan de lleno la credibilidad política, a pesar de la inmediatez del golpazo de un octubre como muestra y botón.
Cómo si fuera poco dos funcionarios de Trelew fueron apuntados vinculados al agua: un secretariode Merino que prefirió almorzar en Madryn a falta de Trelew en coercios y restaurantes de su ciudad, y un concejal con una canilla chorreando por días en medio de las restricciones impustas por la crisis que se afronta. (Ver https://www.facebook.com/focotresur)


Durante años, el sistema ha sufrido un «deterioro progresivo». Se ha señalado una falta de inversión histórica y el uso indebido del «Fondo de Sostenimiento» (destinado a obras) para otros gastos en gestiones anteriores de la Cooperativa Eléctrica.
Colapso sistemático: Cada vez que llueve, las cloacas suelen colapsar, utilizando los pluviales como receptores cloacales. Los incidentes de desbordes son frecuentes, llegando a afectar incluso el interior de viviendas.

Contaminación: El sistema ha afectado la Laguna Chiquichano y otros puntos debido a roturas de bombas en el Parque Industrial.
Situación actual (2025-2026): En 2025 y principios de 2026, se registraron graves desbordes en el centro (calle Rivadavia) y en la zona de la Plaza Seca del barrio Padre Juan. La actual gestión busca implementar soluciones de «envainado» de redes y reparación de bombas con el fondo de sostenibilidad.
Responsabilidad: Históricamente, los gobiernos municipales y la Cooperativa Eléctrica han sido señalados por no encontrar soluciones definitivas a la problemática de los desechos, mencionándose la necesidad de un plan de ordenamiento a nivel del Valle Inferior del Río Chubut (VIRCH).
En fin, reírnos (un poco) para no llorar…pero interponer las demandas que correspondan, claro…
Como dijo Pirro, rey de Epiro: «Otra victoria como esta y estaremos perdidos»
Habrá que ver…