José Antonio Kast llegó este domingo a la Argentina y a las 10 de la mañana del lunes será recibido por Javier Milei en la Casa Rosada. El presidente trasandino, partidario de la dictadura de Augusto Pinochet en su juventud, y al entrar en campaña hacia la carrera presidencial hace unos años fue moderando hacia el centro sus posturas, siempre respetando las instituciones, conforma con el boliviano Rodrigo Paz y el libertario argentino el triángulo de la nueva derecha regional.
Su llegada tiene varios temas en agenda de índole económica, fronteriza y de seguridad, pero la sombra de la fracasada extradición a Chile y la fuga del ex guerrillero Sergio Galvarino Apablaza en los últimos días es, sin dudas, un eje clave en su visita. A tal punto que el viernes el Estado argentino lanzó una recompensa de 20 millones de pesos para quien tenga información de Apablaza.
“Ha quedado claro que el señor Apablaza es un prófugo de la Justicia. Nos acompaña el secretario general de la UDI, que podrá hablar con el abogado del Estado chileno (Gustavo Gené)… Más allá de lo que diga la defensa del señor Apablaza, todos saben quién es quién… Si ahora se da a la fuga creo que el mundo sabrá quién es quién… Cada día queda más claro que el señor Apablaza va a tener que enfrentar la Justicia. Haremos todas las gestiones con el gobierno argentino para lograr su extradición”, dijo Kast el domingo a la noche a los periodistas que viajaron con él en el avión a Buenos Aires. Viajó, entre otros con su canciller, Francisco Pérez. Y ya designó como su embajador aquí al ex senador, Gonzalo Uriarte Herrera.
El presidente del vecino país se vio por última vez con Milei durante su asunción en Valparaíso a mediados de marzo, pero finalmente no se reunieron como estaba pautado y no se dijo por qué. Esta es su primera salida al exterior como jefe de Estado.
El Estado argentino puso recompensa de $ 20 millones de pesos por información del prófugo ex guerrillero Sergio Galvarino ApablazaEl Estado argentino puso recompensa de $ 20 millones de pesos por información del prófugo ex guerrillero Sergio Galvarino Apablaza
Varios hechos opacaron en estos días la bandera de la derecha en Chile desde hace décadas para lograr que Apablaza sea llevado a su país, donde la Justicia lo acusa de ser autor intelectual del asesinato, en 1991, del senador Jaime Guzmán, ideólogo de la Constitución del dictador Augusto Pinochet; y del secuestro de Cristián Edwards, hijo del dueño del diario El Mercurio. Apablaza era dirigente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), y hoy tiene 75 años. Tiene problemas de salud.
Primero, los medios en Chile dijeron semanas atrás que la Justicia y el gobierno de Milei lo mandaban en 24 horas, y no ocurrió. La semana pasada, efectivos del Ministerio de Seguridad fueron a buscar a su casa al ex guerrillero para mandarlo a Chile, pero no lo encontraron. Se fugó y puede estar ya fuera del país.
Lo que ocurrió fue que la jueza María Servini de Cubría, a pedido del gobierno de Milei, ordenó la detención de Apablaza con fines de enviarlo a Chile. Para la defensa de Apablaza, que lleva adelante Rodolfo Yanzón, eso constituye una “violación al principio de no devolución contemplado en la Convención de Refugiados”. El juez Ariel Lijo —que está de licencia— es quien debería tener la última palabra. Servini de Cubría, a cargo del juzgado 1, está transitoriamente a cargo del juzgado 11 de Lijo, que se tomó unos días de licencia. Y Lijo suplantó al fallecido juez Claudio Bonadío.
En diálogo con el diario El Mercurio, el abogado del Estado chileno, Gené dijo que es el Ministerio de Seguridad argentino el que debía explicar cómo custodiaba a Apablaza, quien —hay que aclarar— antes de su fuga no tenía restricción de movimientos.
Por su parte, Yanzón, el abogado del ex guerrillero, que vivía hasta desaparecer con su familia en provincia de Buenos Aires, dijo en las últimas horas que su defendido no se presentará ante la Justicia en este país tras su fallida detención.
“Apablaza Guerra no se va a presentar porque sería refrendar un acto absolutamente ilegal”, señaló el jurista, acusando “ilegalidad” en el proceso de extradición impulsado para trasladarlo a Chile.
“El proceso de extradición por el que se le pretende enviar a Chile está finalizado hace 16 años. Todo lo que se haga en consecuencia es ilegal”, aseguró.
La defensa de Apablaza lo que dice es que la extradición se cayó desde la primera instancia en que fue declarado refugiado (en 2010, por el gobierno de Cristina Kirchner), se lo hayan sacado o no. Durante el gobierno de Mauricio Macri, se la sacaron.
En cambio, el Estado chileno dice que tiene un pedido de extradición y un refugio caído, y que hay que proceder a enviarlo. La pelea está en si la Justicia se acoge o no (Lijo) a reconocer una cosa u otra. Servini, estando Lijo ausente, dio curso al envío a Chile.
En el aeropuerto de Santiago de Chile, el sucesor de Gabriel Boric —con quien Milei no se vinculaba por ser socialista— dijo que venía a la Argentina a fortalecer la agenda en distintas áreas. Temas habituales con marchas y contramarchas como pasos internacionales, seguridad y crimen organizado. Pero también están las nuevas rutas regionales de la minería y la energía.
Kast tendrá un desayuno con su comitiva y autoridades argentinas. A las 9.30 depositará una ofrenda floral. A las 10 lo irá a ver a Milei y después, a diferencia del presidente argentino, mantendrá un contacto con la prensa sobre su visita.
