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Milei con la brújula rota: el quiebre de Adorni y el fratricidio de Karina

Milei con la brújula rota: el quiebre de Adorni y el fratricidio de Karina

A principios de marzo, tras la caída de Sebastián Amerio, su hombre en Justicia, y de la entronización del karinista portador sano Juan Bautista Mahiques, Santiago Caputo se reunió con Javier Milei en Olivos.

Por Pablo Ibáñez/Cenital*

Es habitual que, a veces en Casa Rosada y otras en la residencial presidencial, charlen a solas. Aquel encuentro ocurrió en un punto crítico de la convivencia feroz libertaria entre Karina Milei, su hermana de sangre, y el asesor, a quien el presidente considera “un hermano”.

En esos días parecía irreversible e implacable una ejecución sumaria de Karina contra Caputo. Un fratricidio. Dos semanas más tarde, la atmósfera cambió: reverdeció, peor que antes, el caso $LIBRA y Manuel Adorni, el alfil de la hermanísima, está bajo fuego, herido por un escándalo que suma capítulos cada día y pone un interrogante sobre su continuidad en el gabinete.

Karina lo sostiene. Entregarlo sería una derrota oprobiosa luego de sus victorias recientes. Pero Adorni está golpeado, emocionalmente quebrado, y el escándalo afectó a su mujer, Bettina Angeletti, en lo personal. Abundan las versiones sobre otras novedades catastrales del matrimonio. Y también ensayos sobre cómo rearmar el Gobierno. Por default, aparecen los nombres de Martín Menem y de Diego Santilli. Prematuro.

El Adorni-gate fertiliza sobre el mal humor social: además de la caída libre de la imagen de Milei y de la evaluación del Gobierno, el golpe más duro tiene que ver con el derrumbe de las expectativas.

En marzo, según Synopsis de Lucas Romero, la percepción sobre mejoras futuras -de la economía del país y de la economía personal- tocó uno de sus pisos más bajos en la era Milei: solo 1 de cada 4 consultados cree que estará mejor.

El presidente está al tanto de ese panorama negativo: de acuerdo a un informe que recibió la última semana, la expectativa sobre una mejora en la economía se derrumbó 12 puntos, pasó de 47% a 35%.

El contexto importa: Milei reconoce el giro negativo en la opinión pública sobre y lo asume como un fracaso personal, porque su palabra se volvió más débil que la de los medios que reflejan -y amplifican- la hostilidad social. Sin embargo, hace una lectura dura: está seguro de que la economía rebotará, derramará y esto mejorará, por efecto transitivo, el humor social.

Amigo, fuego

Karina, cuya imagen negativa trepa a casi 70% según Synopsis, resiste. Adorni es su protegido y Bettina su nueva amiga. Angeletti no es una protagonista accidental del escándalo: ocupó una de las 39 butacas del avión presidencial que voló a Estados Unidos, viajó en un charter que costó U$S 9.000 a Punta del Este y figura como propietaria de una casa de 231 metros cuadrados en un country de Exaltación de la Cruz -¿de la que debe 500 mil pesos en impuestos?- que no figuran en la declaración jurada de su marido.

A cada rato surgen datos. Y cada novedad se lee en clave interna. La sospecha se retroalimenta y hay actores en La Libertad Avanza que susurran que las denuncias de Marcela Pagano, la diputada que alguna vez convocó Milei, las filtra el propio Gobierno.

La realidad suele ser más básica: luego de teorizar sobre el fuego amigo de la SIDE o la ANAC, trascendió que el video de Adorni subiendo al avión privado lo habría registrado una empleada del aeropuerto de San Fernando. El “hallazgo” lo acercó la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

Los apodos del poder

Sobre la hipótesis de un pase de factura vía SIDE de Caputo al karinismo se montó la versión de que Karina iría por el control de inteligencia, ahora a cargo de Cristian Auguadra, ex contador de Claudio Caputo, padre del asesor. Se dio por hecho que el sucesor sería Jorge Anzorreguy, alias “Corcho”, cuñado de Santiago Viola, el viceministro de Justicia que esta semana juró como delegado del PEN en el Consejo de la Magistratura.

Viola es amigo y abogado de José Luis Manzano. Tuvo su show rodeado dos Menem, “Lule” y Sharif, el inquieto Diego Vartabedian y el riojano Juan Carlos Pagotto, presidente de la Comisión de Acuerdos del Senado, por donde pasarán los pliegos judiciales que quiere aprobar la Casa Rosada. ¿Quién hará la rosca con los poderes provinciales para juntar los votos? “Juan Bautista” dicen en el Senado. Con doble firma de Viola, según pide Karina.

Mahiques estuvo con los tres cortesanos, a los que les prometió activar los nombramientos en la Justicia. Horacio Rosatti le recordó que fue ministro de Justicia y conoce los tiempos administrativos, por lo que puede saber si la rueda de las designaciones se mueve o no. A modo de bienvenida, en las adyacencias de la Corte, a Viola un funcionario lo apodó “El Gigoló”, por aquel personaje de la farándula, conocido por su frase: “All the night”.

Con todas esas preguntas en el aire, Milei se fue a Hungría sin dejar definiciones. Cuando está abrumado por problemas, viaja al exterior. El misionado personalísimo que el pastor Alejandro Rodríguez hace en Olivos, religiosamente a principios y a fines de cada mes, no siempre alcanza para calmar al presidente.

Las dudas flotan: nadie, con autoridad, las apaga. Sobre la SIDE, Anzorreguy niega, con todo el énfasis que corresponde, que le hayan ofrecido el lugar. La moneda está en el aire. Los críticos de Caputo eligen un atajo: cuestionan al área de inteligencia, no por lo que pudo haber hecho, sino por lo que no impidió.

Los soldados de Karina

La última intervención de Karina en asuntos geopolíticos fue polémica: le ordenó al entonces ministro de Defensa, Luis Petri, que desplegara el destructor ARA La Argentina en el Caribe, luego de participar del operativo UNITAS, como adhesión simbólica a la presión que Donald Trump ejercía contra el gobierno de Venezuela. Petri elevó la orden al jefe de la Armada, Carlos Allievi. El almirante le dijo que no. Que para eso era necesario una orden del Congreso y que, además, la Armada no contaba con la logística para hacerlo. De hecho el buque tuvo un desperfecto durante el ejercicio. Karina, vía Petri, lo acusó de pusilánime. Semanas después, con el ascenso de Carlos Presti a ministro, Allievi fue pasado a retiro.

A días de cumplirse 50 años del golpe del 24 de marzo de 1976, el episodio aporta una paradoja interesante: el poder político pidió una acción que iba contra las leyes y un militar se negó a ejecutar la orden porque incumplía la normativa vigente.

Algo similar vale para la extravagante idea, alimentada por el canciller Pablo Quirno, de enviar naves al estrecho de Ormuz. Desde el punto de vista técnico y de equipamiento, la Armada no está en condiciones de aportar nada aunque tiene personal formado y de primer nivel. “Quirno no tiene ni idea”, se quejaron en Defensa, donde consideran inviable una participación naval.

Presti parece tener un solo asunto en su agenda: lograr que Luis “Toto” Caputo habilite fondos para el aumento salarial del personal de las Fuerzas Armadas y ordenar la obra social, luego de la crisis de IOSFA, donde, dicen, la deuda más abultada que afectó las cuentas, además del desmanejo de los responsables que puso Petri, fue de Gendarmería.

Todo roto

“Todo roto, entran todas las balas”, reconocen en el Gobierno. La crisis interna le quita músculo al oficialismo para enfrentar los problemas que vienen de afuera. La reacción pública, televisada, de Karina frente a un comentario elogioso de Milei a Caputo escenificó ya no el deterioro -la semana pasada contamos en Sistema 2 que no se hablan desde el 2025- sino el impudor de exhibir, abiertamente, el desprecio.

Todos se animan a guantear con un boxeador confundido. El juez Ariel Lijo, recién designado como jefe de la Cátedra de Penal 2 de la Universidad de Lomas de Zamora, promovido por el rector Diego Molea -que con los votos del CIN volverá al Consejo de la Magistratura-, activó la investigación por el vuelo esteño. Lijo tiene, además, la causa de Andis. Fallido aspirante a la Corte de la mano de Caputo, el magistrado aceleró la investigación. Sabe jugar ese deporte.

Marcelo Martínez de Giorgi no avanza, todavía, sobre la causa $LIBRA, como tampoco el fiscal Taiano: si fuese citado a testimoniar, Mauricio Novelli, el criptobro que supo contratar a Milei, podría relatar sobre el vínculo, acuerdos y pagos a los Milei, mecanismo en el que fue determinante María Gorini, mano derecha de Karina Milei, que como Santiago Caputo, no tiene nombramiento oficial conocido.

Karina tiene derecho a creer que la pulsión aeróbica del juez debería moderarse. Los dos hombres que puso en Justicia, Mahiques y Viola, se conocieron hace mucho tiempo, cuando colaboraban con Lijo. Pero no todo es tan lineal.

El teléfono rojo Mahiques-Lijo no fluye con la placidez de otras épocas. Como dice un hombre de la Justicia, las causas deben cumplir un ciclo biológico antes de apagarse. Además, el momento del Gobierno no es tan bueno como para que cualquiera, gratis, se tire arriba de la granada.

La intuición de Rocky Balboa

Patricia Bullrich es la demostración fáctica de ese comportamiento. Cuando estalló el escándalo Adorni, la senadora no se sumó al coro de defensores y se limitó a hacer RT de tuits de los Milei. Nadie se lo pidió, contó cuando le preguntaron en el Senado. Bullrich es pésima oradora -un amigo que la bien quiere dice que es como Rocky Balboa, sabe pelear pero no hablar- pero es intuitiva y, muchas veces, tiene más información que otros.

Dato: fue la primera que se desmarcó de José Luis Espert cuando asomó el escándalo del narcoavión y no dudó en pedir que el entonces candidato diera explicaciones. Espert terminó mal.

La autonomía de Bullrich frente al Adorni-gate es sugestiva si se toma como antecedente lo que ocurrió con Espert. La senadora, que el jueves permitió una sesión en la Cámara Alta que fue un fusilamiento contra Adorni y por el caso $LIBRA, está hace algunas semanas en la mira de Karina. Bullrich interpreta que la castigan para que baje el perfil, pero no lo hará. No se desmarcará de Milei, porque es verticalista, pero tampoco dejará de moverse con autonomía.

“A Karina no le gusta nadie que mida bien como Javier”, dicen en el Senado y citan encuestas en las que Bullrich tiene igual -o incluso mejor- imagen que el presidente. La exministra, como todo el sistema político satelital a los Milei, asume que si al Gobierno le va mal, ella será arrastrada por la mala ola; pero si le va bien, o más o menos bien, debe contar con un capital propio para resultar necesaria.

500 días para sobrevivir

Es lo que miran los gobernadores amigables con la Casa Rosada. A partir de este hoy, corre el reloj de 500 días antes de las PASO de 2027. Antes, Milei habrá definido si compite o no por su reelección. Nada, por ahora, obtura ese plan. Lo que está en discusión es el calendario y el formato electoral con que el Gobierno irá a las presidenciales del año próximo.

Santilli y Bullrich tiraron sobre la mesa un pack de reformas: eliminar las PASO, incorporar el tilde de boleta completa, tratar de unificar la fecha electoral con las provincias y modificar el esquema de financiamiento. De los cuatro ítems, el último parece el que más les importa a los libertarios. La unificación de elecciones parece inviable y el tilde, como observa el consultor Pablo Salinas, perjudica a los provincialismos.

La discusión, entonces, girará en torno a la eliminación o no de las primarias. “Al eliminar las PASO, Milei puede asumir un riesgo si el Gobierno no llega con buena imagen a la definición de listas y necesita armar un esquema de alianza (las declaraciones de Macri en su último acto apuntan a eso). A esto hay que sumarle que siempre las PASO han sido una herramienta que le sirvió más al no peronismo que al peronismo, que nunca usó su propia criatura en su beneficio”, explica Salinas.

La duda está en la mesa chica libertaria. Martín Menem avisó que empujarán la reforma y que la eliminación de la primaria es una pieza clave que será bien vista por la opinión pública, por el ahorro y porque suprime un domingo electoral. “Lule”, más estratégico, no está tan seguro de la conveniencia. Tampoco está claro qué velocidad le imprimirá la Casa Rosada.

El tema de la velocidad

En la reunión de mesa política de la semana que pasó, Bullrich recomendó acelerar con la agenda legislativa para recuperar la centralidad. Martín Menem sugirió prudencia. “No estamos tan holgados de números para cualquier ley”, avisó. Raro en el presidente de la Cámara, un optimista patológico que, como su tío, cree que está marcado por la buena estrella y que el futuro le reserva grandes cosas. Tiene razones para confiar: el azar lo convirtió, de la nada, en jefe de la Cámara de Diputados.

Flashback. En diciembre de 2023, Guillermo Francos acordó que el presidente del cuerpo sería Florencio Randazzo. Cristian Ritondo quería esa butaca. Se enteró, llamó a Francos y lo puteó feo por ese acuerdo. A pesar de todo, Francos le llevó el paquete cerrado a Milei. El libertario escuchó, primero validó pero después hizo una objeción.

– Me gusta, pero no le puedo dar el lugar a un peronista porque estaría traicionando a Macri, que me pidió la presidencia para Ritondo. Que sea Ritondo.

– Javier, si es Ritondo yo no puedo ser jefe de Gabinete -intervino Francos y contó las puteadas del diputado del PRO.

– No no, entonces no -reculó Milei.

– Entonces que sea Martín Menem -rompió el silencio Karina.

El karma del metro cuadrado

Menem mira otro fenómeno: el mal humor social, que se refleja en datos como el aumento de la desocupación, el deterioro del ingreso de las familias y el endeudamiento, impacta sobre la lógica electoral: denuncias de corrupción y malos indicadores sociales son un pésimo menú para juntar votos para cualquier aventura legislativa. Puede ser más difícil, o más caro.

Hubo, hasta acá, un patrón: la imagen de Milei caía, pero ante un elemento de impacto recuperaba rápidamente lo perdido. Esa tendencia todavía no se dio en 2026 -a pesar que, por caso, tuvo triunfos legislativos- y, según un estudio de Shila Vilker de TresPuntoZero, la tendencia marca que Milei pierde elasticidad, las caídas son más largas y más profundas, y les cuesta más recuperarse. ¿Habrá un rebote, como hubo en otros momentos críticos, por ejemplo en septiembre de 2025?

Hay coincidencia entre los consultores que la principal demanda tiene que ver con el empleo: la pérdida del trabajo y el miedo a perderlo, las condiciones y el deterioro del ingreso. Un estudio de Equilibra advierte que el buen efecto del crédito en 2024 se volvió, en 2025, un problema de mora grave para las provincias y las empresas.

Es un lugar común -que muchos lo repitan no lo vuelve una ley de hierro- sostener que si la economía funciona, la sociedad mira para otro lado frente a casos de corrupción. Milei enfrenta, en esta hora, un escenario de altísima hostilidad estadística: la suba del desempleo, que llegó a 7,5% -un número que no es, per sé, dramático- adquiere sentido con el doble click, por ejemplo, en que el índice sube a 16,2% entre varones de 14 a 29 años, segmento etario que es donde Milei tiene la mayor adhesión.

¿El desempleo creciente golpea a esos sectores o el respaldo cultural a lo nuevo va más allá del malestar en el metro cuadrado? Un operador libertario lanza la tesis de que quizá, a esos jóvenes, no les resulta prioritario trabajar y habla de los ni-ni-ni: ni estudian,ni trabajan, ni les importa. Federico Pastrana, de C-P consultores, aporta un dato que se agudiza: el salario registrado sigue en caída libre a pesar de la variación moderadamente positiva del EMAE, dato al que se abraza Toto Caputo para decir que todo marcha excelentemente bien.

Sobre el ministro pesa un interrogante. En la Argentina Week eligió un discurso más criterioso que el de Milei, atento a la demanda de los inversores extranjeros.

Pero entre referentes del mercado y economistas liberales de buena relación con él, Caputo circula una lectura contraintuitiva: que el ingreso de Ernesto Talvi al equipo de Economía debe leerse como un movimiento para sumar una voz menos dogmática, con un aporte más industrial, al staff monocolor de Milei, Caputo y Federico Sturzenegger. Casi un topo que proponga visiones más allá de la cerrazón presidencial, como si Caputo quisiera mejorar su posición frente a una batalla que viene perdiendo con Sturzenegger.

*CC/NA