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13 mayo, 2022

¿Hay una estrategia de fondo para que no funcione la Educación en Chubut, o es pura inhabilidad política?

Por Marisa Rauta*

En la provincia de Chubut desde 2016 no se dicta clases de manera regular. El Gobierno otra vez relativiza las negociaciones salariales y Atech volvería al paro antes del receso invernal. ¿Puede haber despegue provincial sin educación?

¿Hay una estrategia de fondo para que no funcione la Educación en Chubut, o es pura inhabilidad política?

Hay mejoras de ingresos, pero presupuestariamente hablando se refleja un ajuste en Educación en los últimos años. A la par se mantiene la crisis de las tres C: contenidos, contención y conciliación ¿Se trata de una incapacidad para establecer políticas públicas eficientes, falta de recursos, o postergación manifiesta?

 

En la provincia de Chubut desde 2016 no se dictan clases de manera regular, y el que quiera demostrar lo contrario, acá estamos con la documentación necesaria para charlar largo y tendido. Ya estaríamos por lo tanto transitando el sexto año sin completar satisfactoriamente el ciclo lectivo. Para una gran mayoría de referentes de la comunidad educativa, lamentablemente esta será la mancha que quedará en la historia de la gestión del gobernador sino se realiza un rotundo golpe de timón político, pese al enorme esfuerzo que parece poner en la revalorización de su trabajo -ahora con mejor caja y visbilización-, lo que le está reportando un titánico crecimiento personal en términos de de imagen.

¿Es toda responsabilidad suya? Es improbable. El pedido de más resultados de gestión fue expreso la semana pasada en la última reunión de Gabinete. Pero si eso no sucede, el peso del fracaso seguramente recaerá en su debe.

Al ‘Hércules’ provinciano le tocó por cierto estrujar la serpiente con sus propias manos desde la cuna, no sólo sucediendo al fuertísimo caudillismo paternalista que impuso el finado don Mario Das Neves, sino succionando -aunque sea de manera incipientemente- la ponzoña de la corruptela que pervive en el poder. Sin embargo en todas las pseudo victorias de régimen, hay que poner algo a cambio, para que no se vuelva en nostalgia el cantar de los cantares, por lo menos asi lo dicta la tradición universal.

Para la política en general es difícil concebir logros inmateriales. La instrucción, el crecimiento humano y la formación de los chubutenses del futuro, parece muy difícil de dimensionar para los funcionarios. Y a la par, el nivel de aprendizaje y conocimiento, que actualmente se califica y relativiza con caritas mas o menos felices, es una entelequía incontrastable que contribuye a la relajación de la responsabilidad pública sobre la educación.

El gobernador en el inicio de entrega de más de 100 mil libros del programa que impulsa el Ministerio de Educación de la Nación. La iniciativa alcanzará a 50 mil estudiantes de Chubut

 

No es una especulación más. Basta observar como los funcionarios lucen orondos cuando entregan bienes asibles, como libros de textos en el interior, una heladera en un hospital o contabilizan las casas otorgadas, más que resaltando logros académicos o enalteciendo el esfuerzo escolar. (Postales que a veces la memoria empaña por las últimas experiencias de judialización que mostrarían que muchas de esas sonrisas gacetilladas con cortes de cinta en épocas pasadas, responderían al cálculo mental del sobreprecio y retornos que aparejaban las entregas generosas, más que a la empatía con los emocionados adjudicatarios).

Pero en todo caso, si esa materialidad es la dominantemente posible, las obras escolares que son bien asibles, aún exponen un déficit alarmante en territorio, más allá del comienzo de refacciones, ampliaciones y encendido de aires acondicionado, pasos que son igualmente valorados.

En términos generales los esfuerzos ciclópeos del arcionismo que renace del dasnevismo y una pandemia parecen estar, pero ‘falta conocer el todo para entender las partes’. De las expresiones ministeriales sobre los permanentes avaces escolares individuales se desconoce por ejemplo la cantidad de escuelas que posee la provincia y el cuadro de situación real en cada una de ellas en término de infraestructura, personal, alumnos involucrados y presupuesto demandado. Tampoco está claro el debate salarial ni presupuestario para Educación, y la información que circula es parcial porque poco y nada se expone en Gestión Pública y Modernización del Estado.

Cuantificar esas cosas, debatirlas públicamente y definir políticas de estado, sería el camino de una gestión enfocada en resultados concretos. Lo demás son emparches y simulaciones de políticas personalísimas que siguen postergando el destino de la población provincial y haciendo ‘como si’.

Precisamente porque el Ministerio de Educación ha sido un bastión funcional difícil de domar en todas las épocas, y las políticas educativas se terminan reduciendo casi siempre a sostener el statu quo y mantener a flote la estructura con el presupuesto que sea.

 

El debate eterno del origen: ¿el huevo o la gallina?

 

 

Alguna vez lo señaló una emblemática exministra de Educación, que fue Mirta Romero. Una de las funcionarias centrales y un dique de contención para la conducción de Das Neves, señalando que en el momento de ordenamiento ministerial se perdió una oportunidad histórica de realizar cambios profundos en la Educación de Chubut, palabras más menos. Y es probable que así sea.

En lo que va de la gestión de Mariano Arcioni hay una alarmante discontinuidad de referentes. Concretamente lleva nombrados seis ministros de Educación. Una de ellas, Graciela Cigudosa, debió incluso renunciar luego de que fuera procesada y llevada a juicio oral por hechos de corrupción vinculados a irregularidades y sobreprecios en contrataciones en esta gestión.

Actualmente el ministerio está a cargo de Florencia Perata, con todas las dificultades del caso tras las numerosas y diferentes conducciones que la precedieron en los cuatro años y siete meses del gobierno de Arcioni. Y tampoco estuvo exenta de dar el portazo a principio de este año, cuando hasta sonó reemplazante, pero finalmente fue reconfirmada en el cargo. Un escenario demasiado inestable para uno de los organismos mas importantes en términos de gestión.

 

 

Analfabetismo crónico

 

 

Es que en noviembre del año pasado, a los ya recurrentes problemas judiciales y salariales, se le sumó también la polémica decisión de que los estudiantes repitieran el 2020 durante el próximo ciclo. Ya no se trata de si hay o no clases, sino de si se legitima el aprendizaje con una orden política. Un verdadero redibujo de realidad que alarma en términos de desempeños futuros.

«Cuando este año se intentó una vuelta gradual al sistema presencial, el estado de abandono de las instituciones escolares provocó un paro de encargados y el resurgimiento del conflicto salarial», detalló un sindicalista. Y nuevamente el eterno retorno a las aulas vacías. Una debacle que confirmó el propio gobierno y que abre un nuevo interrogane: ¿otra vez se pasará de año al alumnado sin dictar ni aprobar contenidos?

En ese marco, la propia Perata tuvo que poner la cara en la Legislatura por toda la historia de arrastre, y aunque defendió los esfuerzos, para muchos lo que emergió fue el alerta sobre esta crisis mucho más profunda que se sigue tratando de capear con buena onda, pero a todas luces expone la destrucción del sistema educativo público.

La ministra de Educacion, Florecia Perata, dió su visión ante  una comisión de diputados en marzo 2022

 

Paradógicamente la ministra defendió que «De un total de 839 instituciones educativas que tenemos en la provincia, solo 8 de ellas se encuentran sin clases por obras de infraestructura; lo que representa el 1% de las escuelas. En términos generales, el 99% de las escuelas están en clase y con los estudiantes en el aula”, declaró Perata tras su exposición a los diputados y en flagrante contradicción con los testimonios sociales que reclaman la continuidad de dictado de clases en Chubut. (Ver https://chubut.gov.ar/perata-presento-un-informe-sobre-el-funcionamiento-del-sistema-educativo-ante-los-diputados-provinciales )

Sin embargo, el dato clave que dió por tierra con su aseveración fue que «la Provincia registra una salida del sistema de más de 18 mil chicos y que más de 3 mil chicos de escuelas de nivel secundario están fuera del sistema, no han retornado y de los que han vuelto, casi 11 mil están con trayectorias que ellos califican como bajas o interrumpidas. Esto significa que son chicos que no han aprobado los contendidos del año anterior y que no tienen una asistencia regular a clases. (Ver https://www.lateclapatagonia.com.ar/66854-desercin-escolar-y-covid-advierten-que-en-chubut-salieron-18-mil-chicos-del-sistema )

La diputada radical Andrea Aguilera, quien convocó a la Ministra al recinto, concluyó que los datos brindados no hacían más que confirmar lo que estaba en los informes, “la realidad es que en la Provincia los números son alarmantes». Sin embargo la intervención del Legislativo no pasó de ahí, y el mea culpa del Ejecutivo, menos. Eso se puede intuir por la carencia de propuestas para revetir la situación y sobre todo por las limitaciones y decisiones presupuestarias. O sea, otra vez la eterna discusión del huevo o la gallina: ‘¿qué es primero, Presupuesto para garantizar la Educación, o normalización de clases para garantizar la Política que garantizará el Presupuesto?’ Una lógica fílmica que solo puede concebir el poder en ejercicio o el político en campaña, pero no el vecino de a pie ni la gestión de resultados.

Cuidado con los números ‘mentirosos’

 

Decía el viejo Pitágoras que «los números muestran la esencia del universo y la vida cotidiana de los pueblos». Mucho más tarde y mucho más acá en la geografía, Raúl Scalabrini Ortiz sostenía que «Los números son las vísceras de la sociedad». Y que «cuando se mienten en los números, se miente en la política», asevera Carlos del Frade.

En término de deposiciones, el Ejecutivo chubutense proyectó aportar en personal este año unos $ 118.521 millones en 2022, aunque la cifra terminará siendo mayor producto de los acuerdos paritarios que se celebren. En ese reparto imaginario por organismo, precisamente el que mayor exigencias demandaría sería el Ministerio de Educación con $49.383 millones de pesos previstos para este año.

Sin embargo, si se mira con lupa el numererío, Educación también sería el ministerio que más ajuste va teniendo. En el Presupuesto 2022 representa según los propios números oficiales, el 22,6% del total. Ese nivel de inversión -contemplada en la columna de ‘gastos’- es inferior al 27,1% que se había proyectado para 2021, y se encontraría muy por debajo de las partidas que se habían presupuestado en los tres años anteriores. (2020: 32,4%; 2019: 32,6%; 2018: 30,2%), alertó Marcelo García desde EES.

«La comparación demuestra claramente que en 2022 la actual administración proyectó de arranque un 10% menos de presupuesto que en los dos años anteriores. Con esto queda bastante claro que la ‘inversión’ en Educación concretamente fue claramente decreciento en la propia gestión arcionista. (Ver https://www.elextremosur.com/nota/34505-presupuesto-chubut-suena-con-deficit-cero-menos-fondos-para-educacion-y-mas-para-obras-y-pago-de-deuda/)

 

¿Menos plata, para más empleados?

 

A estas alturas derivaríamos en que los ‘números mentirosos’ son la base de ‘otras mentiras’, todas aquellas que sirven para ocultar una política carente no tanto de fondos, como de densidad, dicen las tías docentes. De allí el cuidado que hay que tener con no errarle a los cálculos de entrada.

En Chubut, las últimas estadísticas nacionales señalaban el año pasado que hay más de 83 empleados públicos cada mil habitantes (ver informe de Consultora Aerarium ). Sobre una población de 587.956 calculada en el mismo periodo y si no nos olvidamos la regla de tres simples todavía, se trataría de 48.800 empleados públicos según Aerarium.

Pero vaya diferencia. Según el Ministerio de Economía son 42.000 en total; y para el ISSyS que es el que reporta aportes constantes y sonantes, son 56.000  Considerando que la consultora le pegó al medio de ambas cifras, y creyendo en el dato de los organismo chubutenses, de por sí hay una diferencia de 14 mil cargos. O sea, según el presupuesto enviado por Economía en 2020 existian 14.000 cargos menos en el Estado de los que existían aportando al ISSyS.

Y como dato extra, además de lo que expone este abismo de guarismos relativos para delinear cualquier política pública que se precie de seria, se suma otra curiosidad: que los trabajadores que reportan al Ministerio de Educación son actualmente un total de 18.891 empleados, de los cuáles 291 solamente son de planta permanente. Así como lo escuchó. Todos los demás reportan en planta transitoria y temporaria.

La Planta Transitoria fue creada por Ley en el año 2007, para dar cobertura laboral a la gran cantidad de contratos de locación de obra que había en aquel entonces.

Se determinó que luego de 5 años en la Planta Transitoria, los empleados deberían ser incorporados como personal mensualizado y abonárseles las asignaciones familiares que corresponden según ley 5.602, modificada por ley 5.604, haciéndose cargo del aporte jubilatorio el Estado, junto con el seguro de vida obligatorio, y por supuesto aspirar a llegar algun día a Planta Permanente. A su vez, la planta temporaria raya en la contratación que aspira a reportar aunque sea a un empleo transitorio, para alcanzar el estatus cercano al permanente.

Se podría inferir entonces que esta estructura precisamente de perspectivas y deseos siempre expuesta al gobernante de turno, promovería esa valoración de ‘gasto’ que se lee en la caracterización economicista del recurso humano en el último presupuesto, y que tiende a precarizar guste o no conceptualmente la función de la Educación, no sin un interés siempre supedidato al control político y a la búsqueda del poder.

Después de todo las expectativas de cambio y mejoramiento de cualquier trabajador son una muestra de fe de la que bien se alimentan los más básicos sistemas devocionales. Y no modificar sus estados ni la realidad, es el abc de la buena política declamativa.

En la Apertura de Sesiones Legislativas Ordinarias 2022, momento del discurso político por excelencia del Poder Ejecutivo, en un amplia alocusión que ocupó 58 carillas, sólo en 6 oportunidades se hizo alusión a la Educación y en temas absolutamente relativos. (Ver el discurso DISCURSO-MA-SESIONES-22-2-MODIFICADO )

Del acuerdo ciudadano al descuerdo educativo

 

 

En el arranque de su gestión, Arcioni interpretó exactamente la necesidad de reformular esta prédica ante la falta de fondos y desgaste de los tiempos anteriores. Sin poder prometer mejoras salariales, ni cambios de estatus a los trabajadores de la educación, se apeló al sincericidio y la idea de ‘poder estar siempre peor’. Una especie de reversión de daños a través de la obediencia, explicada a la luz del Leviatán de Hobbes.

Fue cuando un mes después de asumido el escribano, su Coordinador político propuso un acuerdo ciudadano, con carta al empleado público incluída, donde sintetizaba la inviabilidad de lo que había y la necesidad de barajar y dar de nuevo. (Ver https://www.elchubut.com.ar/regionales/2017-12-12-13-47-0-mammarelli-sobre-el-acuerdo-ciudadano-se-busca-implementar-politicas-para-refuncionalizar-el-estado-y-hacerlo-mas-eficiente )

«Cada Ministerio tiene que hacer una propuesta de refuncionalización donde achica fuertemente toda su estructura política, reduce Subsecretarías, Direcciones Generales y Direcciones”, explicaba Mammarelli, un duro pero sincero representante del pensamiento oficial: los números públicos no tienen lógica, de mercado…

 

El censo de agentes públicos, base del nuevo ‘acuerdo ciudadano’ al inicio de la gestión arcionista

 

La orden era que “después de los 30 días, una vez que cada Ministerio presente esa estructura se va nuevamente a aprobar en acuerdo de ministros de las nuevas estructuras con esas reducciones”. Eso, en concreto nunca se dió, pero de fondo es el espíritu que pervive en cada disputa salarial y en el ánimo de desinversión oficial que pareciera emerger por acción u omisión.

Arcioni, que es posiblemente el mejor alumno de la política chubutense desde la apertura democrática, ya que a sobrevivido a todo y ha logrado sostenerse en las condiciones más embarazosas donde otros -por mucho menos- debieron retirarse por la ventana; habría aprendido una materia fundamental al decir de los viejos trotadores del barro: ‘mantener las carencias garantiza mantener las expectativas sociales, y por ende el poder’. Un sentimiento a veces ni siquiera conciente que genera las directivas de negocación.

Esto es lo que explicaría para muchos la postergación evidente en presupuesto y política educativa. No en vano la Iglesia, que es la principal olfateadora y disputadora de poder cuando se apela a expectativas humanas y fe, se pronunció este año sobre la “tragedia educativa” ni bien comenzaba el ciclo lectivo. En un crudo comunicado, firmado por el obispo de Comodoro Rivadavia, monseñor Joaquín Gimeno Lahoz, su obispo auxiliar, monseñor Roberto Álvarez, y el obispo prelado de Esquel, monseñor José Slaby, mencionan que ya se está “ante una generación de semianalfabetos o analfabetos” y llamaron a tomar “acciones inéditas” para salir del naufragio. (Ver https://www.infobae.com/educacion/2022/03/15/estamos-ante-una-generacion-de-analfabetos-la-tragedia-educativa-que-golpea-a-chubut/ )

 

El obispado de Chubut definió la situación como «tragedia educativa» en marzo 2022. No hubo reacción oficial ni confesinario

 

Que no hacer

 

 

Lo que se aprecia sin ser especialista en el tema, tal como lo expone la ciudadanía a través de radios y redes sociales, es que el Gobierno provincial continúa discutiendo porcientos con una particular inclinación al enredo, y tira de la piola de manera que el único que pierde es el alumno, y no precisamente por inflexión del docente.

Este mes, ante la debacle que otra vez generó el INDEC con el reconocimiento de mayor inflación en abril, lo que ocasionó el adelantamiento de aumentos a nivel nacional, Chubut, que había comprometido un reajuste trimestral ofreció una mejora básica del 15% a Educación. Pero a partir del próximo semestre y escalonada en tres tramos. Una propuesta que se sabía de entrada no sería aceptada ya que incumple la negociación trimestral, con el consiguiente impacto otra vez en la posible interrupción de clases previo a las vacaciones de invierno, lo que arrastraría otro año casi perdido en terminos de contenidos, si es que todavía se puede pensar en eso.

Ante la rara negociación donde el ministro Ayala se empeñó en sumar los porcientos de aumentos que se dieron desde el año pasado, asegurando que se llegaría a más de un 75% en el año acumulado; desde las bases sindicales reflexionan la inconducencia de ese debate, adviriendo que entonces habría que plantear el acumulativo también de inflación en el mismo período, lo que sería una verdadera puja indefinida.

Atech anticipa nuevas medidas de fuerza a partir de mayo

 

En ese marco el gremio docente emitió un comunicado en el que convocó a «un nuevo paro por 48 horas, los días 19 y 20 de mayo». y llama asambleas «los días 12, 13 o 16 de mayo, para definir la concreción o no de la medida de fuerza» que definirá la Junta Ejecutiva Provincial de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut (ATECH). Ergo, otra vez la política fracasó.

 

El comunicado de ATECH concocando a asambleas y paro

 

Lo que sí hay que hacer

 

 

Está claro que la disputa salarial parece no tener fin, y que en simultáneo, la política educativa está casi ausente. El interrogante que se hacen la mayoría de los coprovincianos es si ¿es tan difícil encauzar la gestión?

Para muchos analistas no es un mero ‘error de cálculo’ la pseudo ineptitud política cuando se trata de desfavorecer los pilares de los derechos esenciales de las personas, como son la educación, la salud y la seguridad. Está dicho que precisamente esos deterioros aceleran el déficit en la calidad democrática. Todo un tema para quienes se consideran con vocación política o alumbramientos de candidaturas en 2023, quienes no deberían tenerle miedo a la palabra ‘ideología’, que en el fondo sólo significa «sistema racionalizador de idea», o sea pensar.

En términos presupuestarios parecería no ser imposible para Chubut. Dinero habría. De hecho sólo en el mes de febrero de este año el gobierno recaudó 5.573 millones de pesos por la Coparticipación Federal de Impuestos. Esa cifra fue 57,2% superior a la del mismo mes de 2021 y estuvo seis puntos porcentuales por encima de la inflación interanual proyectada

 

El calidad educativa se traduce indefectiblemente en calidad democrática futura. ¿Será esto lo que no se quiere?

 

Además, las simulaciones del Ministerio de Economía para los primeros seis meses de 2022 habían ubicado los ingresos por regalías en los $ 25.233 millones. Sin embargo, con el alza del barril de petróleo sobre los u$s100, las estimaciones de ingresos para el seestre treparon a los $ 27.351 millones. De todo ello dan muestra los anuncios de obras y los derrames que está haciendo el gobierno con una impecable aceleración de la gestión y un envidiable ritmo de actos protagonizados por el propio gobernador.

Entonces, ¿cuáles deberían ser las prioridades de la política educativa?

Esa fue una de las preguntas que se planteó el proyecto de investigación «Las llaves de la educación», uno de los principales estudios comparado sobre la mejora de los sistemas educativos subnacionales en América Latina, que analizó los sistemas educativos de América Latina que mejoraron en mayor medida su calidad educativa durante los últimos 15 años (2004- 2019).

Dirigido por Axel Rivas, el estudio analizó 12 sistemas educativos subnacionales de seis países de la región (Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México y Perú) que tienen amplias facultades descentralizadas. Fue coordinado por el Centro de Investigación Aplicada en Educación de la Universidad de San Andrés (CIAESA), con el apoyo del Instituto Natura para América Latina. (Ver https://agendaeducativa.org/3-desafios-claves-para-la-politica-educativa-argentina/ )

En concreto y de cara al futuro inmediato, Rivas y Sánchez señalaron clarito tres prioridades para la política educativa en Argentina (y por ende en Chubut):

  1. Fortalecer la educación secundaria. 
  2. Proteger el financiamiento y reformar la carrera docente. 
  3. Consolidar las políticas en el tiempo. 

No hay demasiado misterio para consolidar una política educativa pública inmediata. El tema es que exista la voluntad política para realizarla. Y eso es todo un ‘trabajo’ titánico que depende del ‘heroe’ de turno.

 

El gobernador Mariano Arcioni y un desafío personal a un año de finalizar su mandato: grantizar la Educación en Chubut

Los 11 trabajos del Hércules chubutense

 

 

«No entiendo la posición del gremio», reflexionó el gobernador Mariano Arcioni esta semana, personalizando el proceso de confusión que otra vez se reproduce como cabeza de ‘can Cerbero’ en el marco de las negociaciones sindicales. Una expresión que más que a una opinión periodística, se puede leer ucho mejor a la luz del impecable trabajo del licenciado Fabián Flaiszman sobre «Hércules y el proceso de individuación» bajo el análisis de Jung. (Ver Hercules y el proceso de individuacion )

Allí el autor explica como cada uno de nosotros vive su propio mito. «El héroe representa lo consciente, el camino del héroe es el devenir de la consciencia; al mismo tiempo su historia muestra la evolución colectiva. El trabajo del héroe no es medible estadísticamente» sino por resultado final y en un todo.

«El problema que tiene el individuo al vivir su propio mito es que para él la vida no es como en los mitos. En la vida moderna hay grises, hay estadísticas y hay porcentajes; el héroe es más que el hombre, pero menos que los dioses, entre estos dos polos se movió siempre el hombre. Es por ello que cada vez que se eleva demasiado cae (inflación del Yo) y luego de bajar mucho, sube«, tal como lo reflejarían las encuestas de momento.

Enfrentarse con lo inconsciente es enfrentarse con el “perro encadenado”, con aquello que uno evitó, escondió o que simplemente no reconoció y lo dejó encadenado a lo inconsciente. Es también enfrentarse a los instintos, a la naturaleza colectiva arquetípica de uno. Profundizar en la política que nos ha tocado en suerte en las urnas, es un poco hacerse cargo del mito.

En cuanto a la política, está claro que si Hércules fracasaba en el trabajo número doce, adiós fama, poder y mito.  ¿Se entiende?

 

 

*directora Chubutline.com