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3 febrero, 2021

Hay guiño en el Congreso para aprobar la reforma judicial y Alberto respira

La reforma judicial es un tema pendiente para el Presidente de la nación. Aún así, en las últimas horas desde Consenso Federal, que en un inicio dijeron que votaban en contra, ahora alegan que «es necesaria la reforma». ¿Logrará Massa negociar con los lavagnistas?

Alberto Fernández tiene una asignatura pendiente con CFK que no logró aprobar en su primer año como presidente. Ni siquiera haber hecho un «trámite express» en el Senado de la nación sirvió para que la tan anhelada reforma judicial que impulsa el kirchnerismo se materializara.

Aunque lo niegue, el mandatario nacional tiene la obligación con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, de que esa reforma en la Justicia se haga, poder que la propia CFK denuncia y cuestiona cada vez que puede, y al que ella todavía le debe varias explicaciones por algunas causas que la involucran.

El problema es que en el Congreso el Frente de Todos no consiguió acuerdos y el proyecto que envió el Ejecutivo para reformar la justicia no avanzó, o mejor dicho, solo caminó en la cámara alta, recinto que Cristina Fernández preside.

En los hechos, el proyecto fue enviado al Congreso el 29 de julio del 2020 tras una presentación pública de las que participaron el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Marcela Losardo.

Luego, la iniciativa ingresó al Senado, donde tras un mes de debate obtuvo, el 27 de agosto del año pasado, la media sanción con el respaldo de los representantes del Frente de Todos y sus aliados, y la oposición de los senadores de Juntos por el Cambio.

No obstante, el problema llegó cuando el proyecto fue remitido luego a la Cámara de Diputados: allí Sergio Massa no se aventuró a un tratamiento porque sabía que no existía un acuerdo con otros bloques y prefirió apelar a que «no era el momento».

Tanto fue el enojo del kirchnerismo respecto al fracaso de la reforma judicial en Diputados el 2020, que a fin de año el Presidente se reunió con los legisladores nacionales del Frente de Todos para pedirles exclusivamente que se apruebe sí o sí la iniciativa este 2021. Fue en la quinta de Olivos y allí Alberto Fernández los alentó a «seguir trabajando de esta manera, no bajar los brazos».

Hasta el momento el Frente de Todos en la cámara baja no tiene los números para su aprobación. En primer lugar porque Juntos por el Cambio se opone contundentemente, pero otros que en un principio adelantaron que votaría en contra del proyecto, fueron los diputados lavagnistas de Consenso Federal.

Cuando la reforma judicial llegó al Congreso, el bloque de Consenso Federal dijo que no votaría la iniciativa por considerarla “inorportuna” e “inviable” y además alegó que no tiene «acuerdo político amplio». Incluso, en esa ocasión le pidió al Presidente que retirara el proyecto del Parlamento.

“La reforma judicial propuesta por el Gobierno es absolutamente inoportuna; semejante decisión institucional requiere de esos acuerdos políticos amplios, que no significan simplemente tener la mayoría para aprobarla”, dijo en ese momento Consenso Federal.

Sin embargo, en las últimas horas ese bloque ha suavizado su discurso y ahora considera que la reforma «es necesaria», convirtiéndose así en una luz al final del túnel para el Alberto Fernández y una esperanza para Sergio Massa de poder conseguir el apoyo del bloque de Roberto Lavagna para finalmente aprobar la reforma judicial.

Quien suavizó la postura de Consenso Federal fue la diputada nacional Graciela Camaño, quien en una entrevista en Diputados TV, admitió que la reforma sí es necesaria.

“Sí necesitamos una reforma judicial”, aclaró, y además ironizó respecto a la figura de CFK o el caso de Amado Boudou: “Argentina necesita una justicia en la que un vicepresidente condenado no esté cómodamente en su casa y un curso de organización de eventos le permita descontar pena”, sentenció.

Aún así, Camaño fue enfática en el tema del consenso político, y en ese sentido, añadió: “las reformas judiciales, al ser el Poder Judicial un poder no electivo, requieren de un enorme consenso. Tiene que haber muchas voces que se escuchen, pero el consenso parlamentario no puede ser la cantidad de manos que se consigan”.

“Los consensos que hacen falta son muy amplios”, señaló, y criticó el debate previo que tuvo la iniciativa en las comisiones del Congreso.

“Se requirió la opinión de mucha gente valiosa, pero no se les dio cabida a lo que se opinó. Tampoco fueron tenidas en cuenta opiniones de gente relacionada al propio oficialismo. Hay falsedad cuando se dice que se consulta… Los invitaste, pero no los escuchaste”, sentenció.

Por último, también opinó sobre reformar el Ministerio Público Fiscal, y en ese sentido consideró “correcto que existan controles sobre la acción de los fiscales” -como propone la reforma-, “pero en la medida justa, que no se vulnere el principio constitucional de un órgano independiente”.

Aún así, es seguro que el proyecto de Ejecutivo para reformar la justicia no se tratará en el marco de las extraordinarias.

 

*U24