9 marzo, 2026
La escalada del conflicto en Medio Oriente impulsó el precio internacional del crudo. Mientras las provincias petroleras esperan mayores regalías, crece la preocupación por un posible impacto en la inflación y los combustibles.
El precio internacional del petróleo superó los 100 dólares por barril, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, un escenario que genera expectativas económicas en las provincias productoras de hidrocarburos, aunque también despierta preocupación por su posible impacto en los precios internos.
Durante la jornada, el West Texas Intermediate (WTI), referencia para el mercado estadounidense, cotizó entre los 103 y 108 dólares por barril, con proyecciones a futuro que llegaron a rozar los 110 y 114 dólares. Por su parte, el Brent, referencia internacional utilizada también en Argentina, alcanzó valores entre los 104 y 107 dólares, con picos intradiarios que superaron los 119 dólares.
Este fuerte incremento, que en pocos días acumula subas de entre el 15% y el 25%, está vinculado principalmente a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, donde enfrentamientos y represalias afectan rutas estratégicas de exportación, como el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Para Argentina, el aumento del precio del crudo representa una situación con efectos positivos y negativos.
Por un lado, incrementa los ingresos por exportaciones de petróleo, principalmente desde Vaca Muerta, la formación no convencional que ya explica más del 65% de la producción nacional de crudo. Esto se traduce en mayores regalías para las provincias productoras y más ingreso de divisas para el Estado nacional.
Sin embargo, el aumento también podría generar presión sobre los precios de los combustibles en el mercado interno, ya que las naftas y el gasoil en el país se ajustan tomando como referencia el precio internacional del Brent.
Especialistas advierten que actualmente existe un atraso en la paridad de importación cercano al 15% o 20%, lo que podría derivar en nuevos aumentos en los combustibles en las próximas semanas, con impacto directo en la inflación y el costo del transporte.
Las provincias productoras de hidrocarburos observan este escenario con expectativa y cautela, ya que el incremento del precio internacional podría traducirse en mayores ingresos por regalías.
En el caso de Neuquén, principal epicentro de Vaca Muerta, el aumento del valor del crudo mejora la rentabilidad de los proyectos y podría impulsar nuevas inversiones en perforación y producción.
Por su parte, Chubut y Santa Cruz, con una fuerte presencia de yacimientos convencionales, también se verían beneficiadas con mayores ingresos provinciales y mayor actividad en los campos maduros.
En tanto, Río Negro, vinculada al desarrollo de la Cuenca Neuquina y a la infraestructura petrolera, podría experimentar un efecto positivo en la actividad económica regional y en los recursos derivados de las exportaciones energéticas.
Mientras el conflicto en Medio Oriente mantiene en tensión a los mercados energéticos internacionales, el aumento del precio del petróleo abre una oportunidad para las provincias productoras argentinas.
No obstante, el desafío para el país será evitar que el incremento del valor del crudo se traslade plenamente a los precios internos, lo que podría generar nuevas presiones inflacionarias y afectar el poder adquisitivo de los consumidores.
*PN