15 diciembre, 2025
La iniciativa se enmarca en las reformas económicas impulsadas por Javier Milei, orientadas a reducir el gasto público en espacios culturales deficitarios. Manuel Adorni dijo que apuntan a generar «autofinanciamiento privado sin afectar a los contribuyentes argentinos».
La concesión del predio de Tecnópolis en Villa Martelli, uno de los emblemas de la gestión kirchnerista, fue anunciada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, como parte del plan de reformas económicas del Gobierno del presidente Javier Milei. A través de una licitación pública, el espacio será cedido a privados por 25 años, con el objetivo de reducir el gasto público y cubrir deudas históricas acumuladas superiores a $4.813 millones.
Ante este panorama, se busca eliminar los subsidios a eventos con balances negativos y promover licitaciones privadas que permitan el autofinanciamiento, además de atraer inversiones en predios que están subutilizados. «Tecnópolis acumulaba una deuda real superior a los $4.813 millones, contaba con equipamiento faltante por $554 millones —con denuncia judicial en trámite— y requería mantenimiento permanente financiado exclusivamente por el Estado», detallaron.
Sectores kirchneristas y progresistas critican la decisión, argumentando que limita el acceso gratuito a la cultura y la ciencia, transformando un espacio popular en un proyecto inmobiliario o comercial elitista. Además, cuestionan el impacto que tendrá en las familias de bajos recursos, que dependían de la entrada gratuita a Tecnópolis en vacaciones.
La licitación del predio de Tecnópolis, identificada como Concurso Público Nacional N° 392-0006-CPU25, abrirá este lunes, con posibilidad de prórroga de hasta 12 meses, bajo la gestión de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Al momento, estaba bajo jurisdicción de la Secretaría de Cultura de la Nación y, según indicaron desde el área a cargo de Leonardo Cifelli, presentaba una “situación histórica de gastos extraordinarios».
A partir de diciembre de 2023, el Gobierno implementó un plan de ordenamiento que redujo más del 30% de la dotación de personal, pasando de 333 a 198 empleados, y estableció un esquema de funcionamiento público-privado. Con sta medida, el Estado dejó de invertir y comenzó a recaudar: $600 millones en ingresos durante 2024 y $2.429 millones en 2025, con proyección de alcanzar $2.749 millones al cierre del año. Más de 500.000 personas participaron.
De esta manera, la concesión a privados permitirá profundizar esta transformación. El Tribunal de Tasaciones de la Nación fijó un canon mensual inicial de $611 millones, junto con un seguro contra incendio de $60.000 millones, garantizando la protección del patrimonio estatal. El pliego establece que el predio mantendrá su uso para actividades recreativas, culturales, educativas, deportivas no competitivas e integración comunitaria, incorporando inversiones privadas.
A través de su cuenta de X, el funcionario que reemplazó a Guillermo Francos, impulsor de la privatización, destacó que “pasará a funcionar bajo un esquema de inversión privada: nunca más será una carga para los bolsillos de los argentinos”. Además, el procedimiento licitatorio se realizará íntegramente a través del sistema electrónico COMPR.AR.