La incertidumbre política y el «dólar Batakis»
La Patagonia doblemente golpeada
En la región Patagónica, la situación es aún más agónica porque a la incertidumbre política que impacta de lleno en la macroeconomía, se suman los descalabros constantes y sonantes como la falta de gasoil y el aumento del combustible que encarece todos los productos, la falta de gas y la quita de subsidios a los servicios.
Según datos oficiales, en un caso práctico de subas anuales de 60% en los precios de las naftas y del mismo porcentaje en los servicios públicos domiciliarios de luz y gas, los combustibles inciden hasta 1,9% en el Índice de Precios que mide el INDEC a nivel nacional, contra tan solo 0,1% de la electricidad o el gas.
En la Patagonia una suba del 60% en las naftas, gasoil y aceites lubricantes tienen un impacto del 3,1% en la inflación regional. A eso se suma el encarecimiento de servicios, salarios e incremento de impuestos.
Alfredo García, presidente de la Federación Empresaria Chubutense y vicepresidente de la Cámara de Comercio de Comodoro Rivadavia dijo este pasado martes que algunos productos llegaron a incrementarse en un 80% al aplicarse la variación entre el dólar paralelo y el oficial, ante la incertidumbre por la cotización y la falta de referencias para la reposición de los stocks cuando se trata de elementos importados. “El comercio en sí está viviendo mucha incertidumbre», reconoció el referente empresario en declaraciones a la agencia comodorense ADNS.
El comercio, ‘termómetro’ de la crisis
En tanto apuntó a los «grandes empresarios» al expresar que «se protegen con un dólar diferente».
Después de que ayer muchos locales de Once amanecieron con las persianas bajas porque no tenían definidos sus precios tras los cambios en el Ministerio de Economía, durante la mañana de hoy el barrio porteño ya había recobrado su usual hiperactividad comercial, pero con remarcaciones de precios por encima del termómetro del dólar blue que estaba $239 el viernes pasado y el lunes cerró a $260.
El director de Comercio de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Fabián Tarrío, dijo que todavía hay mucha expectativa acerca de cómo seguirán los precios y que no hay entrega de mercadería, salvo que sea con factura abierta.
«La verdad es que el eslabón último, que es el minorista, el que vende al público y tiene que vender al contado o eventualmente con tarjeta de crédito, tiene que tener un margen razonable de utilidad que no sabe si lo va a ser en el momento en que le pase los precios su proveedor. Así que la incertidumbre sigue hasta que se acomode en la semana el tema económico y los precios relativos. Se esperan medidas que por lo menos contengan la inflación y eventualmente empezar a trabajar con un cierto grado de certidumbre que es lo que está faltando”, explicó en declaraciones a LN.
Entre otras cosas también se redujeron los cobros con tarjetas de crédito, priorizando el pago en efectivo.
Por su parte, el presidente de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Fecoba), Fabián Castillo, dijo que sigue sin haber precios de reposición de mercadería y que de ayer a hoy no hay un mejor panorama porque aún no hubo ningún tipo de anuncio.
Qué dijo Batakis
La flamante ministra de Economía Silvina Batakis dio nuevas precisiones sobre su pensamiento económico en el primer día formal de su gestión en el Gobierno y en el marco de esta corridas, sin embargo nada dijo sobre la urgencia de un ordenamiento interno de la coalición gobrnante. Requisito esencial para que se serenen las aguas d ela economia argentina. Y tampoco el Presidente dió mensaje alguno en el momento posiblemente más crítico de su mandato.
Batakis concretamente planteó que el tipo de cambio se encuentra en «un nivel competitivo», lo que parece descartar un movimiento abrupto en la cotización oficial del dólar. También planteó que avanzará con la segmentación de tarifas para disminuir los subsidios y mostró reparos con respecto a los controles de precios como medida para frenar la inflación.
“Mucho se ha dicho de la multicausalidad de la inflación. Es una palabra muy linda, pero uno tiene que identificar claramente cuáles son las causas y qué ponderación les da. La inercia es una de esas múltiples causas y es entendible en algún punto porque la sociedad trata de preservar el poder adquisitivo de los ingresos. Lo que sí no se pueden admitir son los movimientos especulativos. Ya lo dijo un supermercadista: “remarco, remarco, remarco”. Eso no lo podemos permitir”, afirmó.
Y desarrolló: “Si bien reconocemos que son muchas las causas de la inflación, esperar que una Secretaría de Comercio pueda controlar los precios es muy ingenuo y no es la tarea que me encomendaron”.
Para los analistas, la nueva conducción económica buscará captar dólares del campo a través de una mayor devaluación del peso, que les sirve, e implementará cambios en las políticas de retenciones. «Hay 30 millones de toneladas de soja de la ultima campaña sin vender». Sin embargo Batakis negó la devaluación como método.
Pese a esa negativa, de hecho la pérdida del partido del peso frente al dólar se está dando y es una realidad que amaga con un proceso hiperinflacionario en puerta, lo que se traduce en evidente recorte al salario real y por ende, más pobreza para el pueblo.


