17 febrero, 2026
Una joven de 23 años oriunda de Buenos Aires que se sumergió en las aguas del Golfo Nuevo presuntamnete en un grupo de la empresa Freediving Patagonia, fue denunciada como desaparecida al no subir a superficie.
Personal de la Prefectura Naval Argentina lleva adelante un intenso operativo de búsqueda en las aguas del Golfo Nuevo para dar con la chica que no emergió y cuyos tres compañeros terminaron hospitalizados y con asistencia en cámaras de oxígeno.
De acuerdo con la información oficial, la mujer, oriunda de Buenos Aires, formaba parte de un grupo que había salido en una embarcación de la empresa de Buenos Aires, Freediving Patagonia, que no integraría la estricta Asociación de Buceo que se maneja en Puerto Madryn bajo normas rigurosas de protocolo en el mar.
De acuerdo a datos trascendidos, se habría tratado de un grupo con experimentados y novatos que al momento del regreso a superficie advirtieron que uno de los cuatro miembros de la inmersión no había vuelto con el grupo, adviertiendo a la Prefectura.
El operativo se encuentra en curso a la altura del Parque Submarino “HU SHUN YU 809”, cercano al Ecocentro, ubicado a 3,5 kilómetros de la Prefectura de Madryn y es abordado como una emergencia.
Ante esta situación se supo que la Fuerza de seguridad desplegó de inmediato un medio de superficie con un nadador de rescate para iniciar la búsqueda en la zona. Posteriormente, se sumó un guardacostas con personal especializado en buceo perteneciente a la Estación de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental de la Prefectura en Puerto Madryn.
En tanto, se dio intervención a la Justicia, mientras las tareas de búsqueda continúan desarrollándose de manera coordinada en el área.
La investigación permanece abierta y podría ampliarse a medida que surjan nuevos datos oficiales. Mientras tanto, las tareas de búsqueda siguen activas en el Golfo Nuevo con la prioridad puesta en encontrar a la joven desaparecida.
Según una de las hipótesis más fuertes es que se habría tratado de «bautismos submarinos» dada la inexperiencia evidenciada.
Los entendidos exlican que «pareciera raro que bajan cuatro a bucear haciendo bautismo, siendo que el protocolo cuando se trata precisamente de ‘bautismo submarino’ dispone que debe contar con un instructor experimentado por cada persona que baja a las profundidades. Bajo ningún concepto puede asistir un instructor a tres buzos novatos». Esto sería una de las primeras irregularidades sospechadas donde -al parecer- además de fatalidad, aparecerían primeras evidencias de protocolos esenciales fallidos.
La otra cuestión que hizo ruido es que la operadora que respondería a un conocido ‘amneista’ deportivo local sería muy nueva en servicios de este tipo, recientemente habilitada, pero que no formaría parte de la Asociación de Buceo local, que precisamente es altamente celosa con los protocolos que hacen al sello de la actividad en la zona considerada a nivel nacional e internacional, la Capital del Buceo en Sudamérica.
Mientras se busca a la joven desaparecida, la investigación está en curso y abre muchos interrogantes al cierre de esta edición.