El argentino realizó una exhibición en el barrio porteño de Palermo.
El piloto argentino Franco Colapinto compartió un mensaje en sus redes sociales luego del exitoso Road Show que realizó en el día de hoy, agradeciéndole al público que lo acompañó.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el pilarense comentó que vivió uno “de los mejores días” de toda su vida y valoró la oportunidad de manejar un Fórmula 1 “en casa”.
El piloto que corre en la escudería francesa Alpine dio una exhibición ante un público de alrededor de 500 mil personas, con dos coches: el Lotus E20 de la temporada 2012 y una réplica de una de las “Flechas plateadas” de Mercedes que utilizó Juan Manuel Fangio.
El corredor argentino Franco Colapinto se mostró agradecido, como es habitual, con los argentinos por el apoyo que, esta vez, pudo ser en su país local.
Colapinto fue parte de una exhibición organizada en el barrio de Palermo, recorrió la avenida Libertador en la zona del Planetario e hizo rugir el motor V8 del Lotus de 2012, además de bajarse del mismo para saludar a toda la gente que lo acompañó y, posteriormente, volver a agradecer desde la parte de carga de una camioneta.
“De los mejores días de mi vida”, escribió el pilarense algunas horas después en sus redes sociales.
Además, el piloto de 22 años destacó como “épico” el hecho de poder manejar un auto de Fórmula 1 en su país natal, siendo que únicamente compitió en kartings en el territorio nacional, mientras que un coche de la categoría no rodaba en el país desde 2012, con una exhibición realizada por el australiano Daniel Ricciardo.
Por último, Colapinto afirmó que no se va a olvidar nunca de esta experiencia y sentenció: “Esta fiesta es de todos ustedes. ¡Gracias por hacerlo posible y por hacernos pasar un día tan especial!”.
Un día inolvidable con el sueño de recuperar la F1 en Argentina
El piloto argentino de Fórmula 1, Franco Colapinto, hizo delirar a sus fanáticos con un inolvidable Road Show en la Ciudad de Buenos Aires, donde manejó un Lotus E20 del 2012 y la histórica “Flecha de Plata” de Mercedes con la que Juan Manuel Fangio se consagró campeón en 1954 y 1955.
La Ciudad sueña con la vuelta de la Fórmula 1 y este domingo vivió una fiesta histórica con la exhibición de Colapinto corriendo por las avenidas Libertador y Sarmiento, frente a 600 mil personas eufóricas en Palermo. El motor V8 que aceleró el piloto argentino se escuchó a varios kilómetros y marcó el regreso de la máxima categoría del automovilismo mundial al país tras 14 años.
El circuito callejero por el que anduvo Franco a fuerza de trompos y aceleraciones abarcó tres kilómetros y se concentró en torno al Monumento a los Españoles. Tras la primera vuelta del mediodía, que dejó la marca de los cauchos quemados en la calle, el piloto de Alpine ya había pasado a la historia como el primer argentino en conducir una máquina de F1 por el asfalto porteño.
“La alegría que hoy nos dio a todos Franco solo es comparable con las grandes celebraciones de la historia argentina. Fue una gran oportunidad para mostrarle al mundo la pasión que tenemos por los fierros y la capacidad de la Ciudad para organizar eventos de este tipo”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, junto a su esposa, la periodista María Belén Ludueña. Y agregó: “Ya tenemos confirmado el MotoGP para el año que viene y queremos ir por más: que el sueño de la F1 en el Autódromo se haga realidad en poco tiempo”.
Miles de personas llegaron al circuito desde la mañana: familias enteras y un público mayoritariamente joven llevaban carteles y merchandising con el nombre del piloto pilarense y los colores de Alpine. Los balcones de los edificios parecían tribunas, como en Mónaco, con banderas y gritos de aliento.
«Esto fue impresionante, hubo mucha gente y lo disfruté. Para mí fue un placer y un orgullo enorme estar acá: es algo que no imaginaba, sí lo soñaba, pero no pensé que iba a llegar tan pronto. Ojalá que dentro de muy poquito tengamos un Gran Premio de Fórmula 1 en Argentina», reconoció Franco, que hizo varios giros con un coche de carrera icónico: un legendario Lotus E20 del año 2012, cuya tecnología lo hace todavía más potente y ruidoso que los actuales híbridos V6 de F1.
Equipado con un motor Renault V8 de 2.4 centímetros cúbicos, los colores del equipo BWT Alpine Formula One Team y el #43, su sonido ensordecedor hizo vibrar las ventanas de los edificios y provocó en el público un estado que transitó entre el estupor y la fascinación.
“Fue un fiestón. Vino gente de Brasil, Paraguay, Uruguay y Chile. Estamos felices por esta gran movida. Fue un esfuerzo importante traerlo y hubo una gran organización. Es una manera más de tratar de convencer a la gente de la F1 para que confíe en nosotros, hay que ganarle a otras ciudades del mundo. Y esto es un plus a favor nuestro”, dijo Jorge Macri, y destacó la elección de la Ciudad como Capital Mundial del Deporte 2027 y los avances del plan de obras para modernizar el Autódromo y convertirlo en una pista de categoría internacional, lo que hace que ese sueño esté todavía más cerca.