Pasó de distribuir 98 drogas a seis. La resolución fue publicada el jueves en el Boletín Oficial. El programa estuvo vigente durante 23 años.
Durante casi dos décadas y media, millones de personas que se atendían en la salud pública concurrían a la consulta en cualquiera de los más de 8000 centros del país y se iban con el remedio indicado sin pasar por la farmacia ni necesidad de afrontar el gasto de bolsillo. La disolución de ese circuito, que cubría 98 drogas consideradas esenciales, venía registrándose en silencio desde hace más de dos años, pero el pasado jueves se firmó su certificado de defunción.
La resolución 297/2026 del Ministerio de Salud, publicada este jueves en el Boletín Oficial, aprueba el nuevo «Listado de Medicamentos Esenciales para la Prevención y Tratamiento de Enfermedades Vasculares en el Primer Nivel de Atención». Al hacerlo, deroga la Resolución 3424 de 2021, que establecía un vademécum amplio de referencia (con 128 medicamentos esenciales) para la distribución de botiquines y compras centralizadas del “Programa Remediar” en centros de atención primaria, y deja solo seis drogas de las 98 que contenía el listado original: aspirina, atorvastatina (para reducir los niveles altos de colesterol), candesartán (contra la hipertensión), hidroclorotiazida (diurético), ramipril (antihipertensivo) y rosuvastatina (para controlar el colesterol elevado). Les traslada a las provincias la responsabilidad de adquirir el resto de los medicamentos, como anticonceptivos, levotiroxina (para el hipotiroidismo), metformina (contra la diabetes), amoxicilina (antibiótico), albutamol (broncodilatador), fluconazol (antifúngico) y loratadina (antihistáminico/antialérgico), entre otros muy consumidos.
El Ministerio sostiene que las enfermedades vasculares son la principal causa de muerte del país y representan entre el 28% y el 32% de las defunciones. Junto con el listado aprobó un plan nacional de salud vascular para 2026-2030, que incluye la «polipíldora», un único comprimido que combina un antihipertensivo y una estatina.
La norma aclara que no altera las responsabilidades de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires en la provisión de medicamentos para otras condiciones, y que ni el plan ni el listado implican erogaciones presupuestarias adicionales. Es decir, que lo que Nación deja de comprar de manera centralizada tendrán que financiarlo las jurisdicciones con presupuesto propio.
Diversas fuentes destacan que las provincias están calculando cuánto les va a salir reemplazar todo lo que Nación deja de mandar y están alarmadas, ya que además del Plan Remediar tienen que hacerse cargo de todos los insumos de salud sexual, de género y diversidad, determinaciones de VIH, y otras. A todo esto, se suman las reducciones drásticas en la provisión de medicamentos oncológicos: el Gobierno nacional aplicó un recorte de 5.000 millones de pesos (aproximadamente el 33% del presupuesto original de $15.061 millones) destinado al programa de investigación, prevención, detección temprana y tratamiento del cáncer. La medida fue formalizada a través de la Decisión Administrativa 20/2026 dentro de un ajuste general de más de $63.000 millones.
Desde el Ministerio de Salud sostuvieron que la entrega de medicación oncológica de alto costo y los tratamientos a través de organismos como el Banco de Drogas continúan garantizados, aunque médicos, organizaciones de pacientes y gremios de la salud advierten sobre demoras, recortes en personal y un incremento en el rechazo o freno de medicaciones esenciales para pacientes sin obra social. (…)
*ED/BO