El Estado Mayor Conjunto incorpora una plataforma para recrear amenazas para las operaciones militares y la protección de infraestructura estratégica
Por Andrés Sanguinetti/iP*
La iniciativa fortalece la ciberdefensa, siguiendo ejercicios previos que integran operaciones físicas y digitales.
El gobierno nacional avanza en la incorporación de tecnología para que las Fuerzas Armadas puedan entrenarse ante conflictos que ya no se desarrollan solamente por tierra, mar o aire.
Lo hace a través del Estado Mayor Conjunto, que abrió un concurso público para adquirir un sistema de simulación de ciberoperaciones que permitirá preparar personal frente a ataques y otros escenarios dentro del dominio cibernético.
La contratación quedó formalizada mediante el Concurso Público 0001/2026, identificado en COMPR.AR como proceso 72-0001-CPU26 y tramitado mediante el expediente EX-2026-84622849-APN-DGAYF#EMCO.
El objeto definido oficialmente para el proceso es la «adquisición de un sistema de simulación de ciberoperaciones para las FFAA», bajo la modalidad llave en mano, con ofertas que podrán presentarse hasta las 10 del próximo 16 de octubre y serán abiertas ese mismo día.
Cómo funciona Prove.ar, la plataforma de licitaciones para pymes
La decisión se produce mientras el Ministerio de Defensa profundiza la preparación de las tres Fuerzas para operar en un escenario en el que un conflicto puede extenderse desde el campo de batalla tradicional hacia redes, comunicaciones y sistemas informáticos.
Ese enfoque fue explicitado este mismo mes por el ministro Carlos Presti durante CYBER.AR 2026, envento en el cual sostuvo que el ciberespacio constituye un dominio de los conflictos contemporáneos y que atraviesa los ámbitos terrestre, marítimo, aéreo y espacial.
La licitación convierte esa definición estratégica en una contratación concreta para incorporar una herramienta que permita entrenar situaciones de ciberoperaciones sin comprometer para ello los sistemas utilizados en operaciones reales.
La contratación está planteada en dólares, contempla un plazo de ejecución de 180 días y además de la provisión e implementación de la plataforma, las condiciones establecidas incluyen soporte técnico integral y garantía durante al menos un año.
El proceso también impone requisitos particulares a quienes pretendan quedarse con el contrato ya que, por el carácter sensible del sistema, los oferentes deberán acreditar las vinculaciones técnicas requeridas con el desarrollador de la plataforma, realizar una visita técnica y asumir compromisos de confidencialidad.
Qué es un cyber range y cómo funciona el entrenamiento militar
La tecnología que busca Defensa apunta a crear un ambiente controlado donde los especialistas puedan entrenarse frente a incidentes sin afectar sistemas reales.
Este tipo de simulación permite reproducir redes, servidores, usuarios y otros componentes tecnológicos sobre los cuales pueden practicarse procedimientos de detección, protección, respuesta y recuperación.
El concepto se relaciona internacionalmente con los denominados cyber range, que son campos virtuales destinados al entrenamiento en ciberseguridad y ciberdefensa.
La herramienta se incorporará a una estructura que ya tiene responsabilidades concretas como parte de las funciones del Comando Conjunto de Ciberdefensa, que debe conducir las operaciones destinadas a garantizar el funcionamiento del instrumento militar y estar en condiciones de conjurar y repeler ciberataques contra activos e infraestructura crítica vinculados con el sistema de Defensa.
Su organización incluye un Centro de Operaciones de Ciberdefensa y un Centro de Ingeniería de Ciberdefensa, además de las áreas encargadas de inteligencia, operaciones, logística y apoyo.
La licitación agrega capacidad de simulación y entrenamiento a una estructura que lleva más de una década desarrollándose.
La influencia de la guerra de Ucrania en la ciberdefensa moderna
La incorporación del ciberespacio a la planificación militar tampoco constituye una particularidad argentina que se basa en la guerra entre Rusia y Ucrania.
Este conflicto bélico muestra cómo las operaciones digitales pueden desarrollarse en paralelo con acciones militares convencionales, al punto que la propia OTAN señala que puso de manifiesto hasta qué punto las actividades cibernéticas forman parte de los enfrentamientos modernos y pueden dirigirse contra infraestructura crítica, servicios gubernamentales y capacidades militares.
De hecho, la experiencia ucraniana ofrece casos concretos anteriores y posteriores a la invasión iniciada en 2022 al punto que autoridades británicas atribuyeron a unidades de inteligencia militar rusa operaciones destructivas contra infraestructura eléctrica ucraniana, entre ellas BlackEnergy en 2015 e Industroyer en 2016.
Desde el comienzo de la invasión a gran escala, en febrero de 2022, el gobierno británico documentó además el empleo de operaciones cibernéticas para apoyar objetivos militares rusos.
Entre las modalidades aparecen ataques contra redes eléctricas asociados temporalmente con acciones militares y operaciones sobre proveedores de telecomunicaciones destinadas a afectar las comunicaciones.
El dato relevante para la planificación militar no es solamente que un sistema pueda ser hackeado sino que una acción digital puede integrarse con operaciones físicas dentro de un mismo conflicto.
Ese es precisamente el escenario que las Fuerzas Armadas argentinas ya comenzaron a ensayar antes de la contratación actual.
Por qué se eligen Las Toninas para los ensayos de ciberdefensa
En noviembre de 2022, Defensa realizó en el balneario bonaerense de Las Toninas el primer ejercicio conjunto multidominio de ciberdefensa y guerra electrónica destinado a la protección de infraestructura crítica.
El lugar se eligió porque allí se encuentra una estación de amarre de cables submarinos por donde, según informó entonces el Ministerio de Defensa, circulaba aproximadamente el 90% del tráfico de Internet que ingresaba y salía del país.
El simulacro planteó un escenario de conflicto internacional con un país ficticio que pretendía anular la conectividad argentina y su acceso al ciberespacio mediante ataques físicos y virtuales contra los cables submarinos de fibra óptica.
La hipótesis obligaba a combinar respuestas diferentes ya que, mientras una parte de las Fuerzas debía proteger físicamente las instalaciones, los componentes especializados trabajaban sobre amenazas cibernéticas y guerra electrónica.
Del ejercicio participaron más de 400 efectivos, aeronaves, un patrullero oceánico, vehículos, equipos de comunicaciones, estaciones tácticas de ciberdefensa y sistemas de guerra electrónica.
El objetivo buscado fue integrar esas capacidades con las operaciones terrestres, marítimas y aeroespaciales, comprobar la interoperabilidad del equipamiento y generar procedimientos para la protección de infraestructura crítica.
Las Toninas volvió a ocupar un lugar central entre fines de febrero y comienzos de marzo pasados, cuando las Fuerzas Armadas realizaron el Ejercicio Candú IV, nuevamente orientado a proteger y recuperar los cables submarinos de fibra óptica que ingresan al país por esa localidad bonaerense.
El despliegue combinó capacidades terrestres, navales, aéreas y de ciberdefensa y también participaron organismos federales de seguridad.
Defensa vinculó esas instalaciones con el funcionamiento de Internet, el sistema financiero, el comercio digital y las comunicaciones internacionales con una hipótesis que volvió a colocar una infraestructura civil de enorme impacto económico dentro de un ejercicio multidominio.
Historia y evolución del Comando Conjunto de Ciberdefensa
El Comando Conjunto de Ciberdefensa fue creado en mayo de 2014 con la misión de conducir permanentemente las operaciones de ciberdefensa necesarias para garantizar las operaciones militares.
La estructura fue ampliándose después dentro de cada fuerza como en el caso de la Fuerza Aérea que creó su Dirección de Ciberdefensa en 2017; el Ejército hizo lo propio en 2018 y la Armada adoptó esa denominación para su estructura en 2022.
El Comando ejerce control funcional sobre esas direcciones y sobre los elementos tácticos especializados y, a partir de ese recorrido, también acumuló antecedentes operativos.
Por caso, participó de la protección cibernética durante el G20 realizado en la Argentina en 2018 y encabezó posteriormente el ejercicio multidominio de Las Toninas.
Además, entre el 24 y el 28 de agosto pasados, la Subsecretaría de Ciberdefensa realizó una capacitación intensiva para integrantes del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y el Estado Mayor Conjunto.
La idea era mejorar una respuesta conjunta y fortalecer las capacidades para prevenir, detectar y responder ante acciones que puedan afectar sistemas, redes e infraestructura digital vinculados con las Fuerzas Armadas.
En septiembre, la CYBER.AR 2026 reunió por primera vez en un congreso específico de ciberdefensa a autoridades militares, especialistas, académicos y empresas.
Su programa incluyó ciberoperaciones, guerra cognitiva, infraestructura crítica, desafíos de captura de bandera y ejercicios prácticos para detectar vulnerabilidades.