Las altas temperaturas en el planeta son a causa del fenómeno El Niño, que logra récord de temperatura meses antes de alcanzar su máximo. Según los meteorólogos, las previsiones marcan la posibilidad de que El Niño se convierta en el más intenso en al menos 1000 años y que acumule calor adicional en una atmósfera, lo que implica efectos más intensos del cambio climático en el planeta.
Un fenómeno de El Niño más intenso con niveles de temperatura jamás registrados
De acuerdo con las estimaciones de Climate Reanalyzer del Instituto de Cambio Climático de la Universidad de Maine, con base en datos de la NOAA, los registros en temperaturas del fenómeno El Niño están rompiendo récords. En este año 2026, El Niño ha superado niveles máximos de temperatura, a pesar de que todavía no está en el punto máximo.
Normalmente, El Niño alcanza su pico máximo entre octubre y noviembre; por lo tanto, es posible que las temperaturas rompan récords nuevos. Según los expertos, las previsiones son que convierta los últimos meses del 2026 en los más calurosos jamás registrados, con posibilidades de que siga su intensidad hasta inicios de 2027.
Con base en datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), los meteorólogos señalan que se usa un promedio móvil de 30 años como referencia para indicar que en el océano Pacífico se registran los 3,05 °C (95 ºF). Esta cifra es superior al máximo histórico de 2015, que fue el mayor en 150 años.
Las predicciones apuntan a temperaturas altas y calor acumulado en la atmósfera
De acuerdo con los expertos, las probabilidades de que El Niño se intensifique hasta 2027 son bastante altas. Los modelos predictivos han señalado al 2026 como uno de los años con mayores temperaturas registradas, y es posible que para los meses de noviembre y diciembre esos picos sean superados.
A menudo se le conoce como Súper El Niño, ya que sus temperaturas son superiores a los 2 ºC (35,6 ºF). Pero lo que más alerta a las comunidades es que podría ser el fenómeno natural más intenso en al menos 1000 años de registros. Cabe resaltar que este fenómeno no tiene incidencia por el cambio climático, pero sí influye en cómo se perciben sus efectos.
Es decir, aunque El Niño sea un fenómeno natural, el calentamiento de los océanos, la contaminación y el calentamiento global hacen que se sienta con mayor intensidad. Por tanto, el calentamiento global provocado por la humanidad es una alerta y las consecuencias pueden ser devastadoras.
Además, las altas temperaturas provocan que se acumule más calor en la atmósfera. Esto se traduce en temperaturas cada vez más altas y la imposibilidad de que el planeta mantenga la estabilidad climática. Por tanto, la contaminación sí puede incidir en la intensidad de los fenómenos meteorológicos naturales como El Niño.
Los expertos confirman que los efectos son cada vez más intensos, causando riesgos a millones de personas, pérdidas millonarias y alteraciones en los patrones climáticos. Las altas temperaturas son causa de amenazas en la salud, alimentación, energía y desarrollo de las comunidades, lo que señala que la contaminación es más que únicamente ambiental.
Sequías, olas de calor y alteraciones en los patrones climáticos globales
Incendios forestales, contaminación en el aire, pérdidas de cosechas, inundaciones inesperadas, riesgos a población vulnerable son solo algunas de las innumerables consecuencias de las altas temperaturas registradas. Aunque los huracanes en el Atlántico han sido poco intensos por El Niño, en zonas del Pacífico podrían incrementar su fuerza.
Los impactos de El Niño no son una novedad, pero para los científicos y gobiernos, el efecto multiplicador por la crisis climática puede generar condiciones desfavorables para muchos. De acuerdo con la OMM, se analizan estrategias para proteger las ciudades contra el riesgo de calor extremo de El Niño, pero podría ser un final del 2026 marcado por temperaturas sin precedentes.