Lo que inicialmente fue proyectado como una oportunidad inigualable para capitalizar la épica deportiva y atemperar el segundo puesto con el que pretenden consolar a jugadores experimentados y ciudadanía toda, terminó convirtiéndose en un laberinto de tensiones, desmentidas cruzadas y un desplante que se selló a miles de metros de altura.
Por Marisa Rauta
Según reportó Perfil, la idea original del Gobierno de Javier Milei era aprovechar el regreso de la Selección Argentina tras la final del Mundial 2026 para construir una imagen de unidad nacional con el presidente como anfitrión de una celebración multitudinaria.
Sin embargo, la iniciativa naufragó entre desencuentros con los jugadores, diferencias con la AFA, errores de coordinación y una sucesión de decisiones improvisadas que dejaron al Ejecutivo sin la foto que buscaba.
¿Otra vez ‘nos cortaron las piernas’?
El ‘mal olor’ comenzó a sentirse antes del ingreso a la cancha el domingo pasado, donde la Selección de Scaloni prácticamente no jugó ni siquiera en un 50% de su talento futbolístico y garra, y fue más que notable en el ánimo y luego el llanto de los jugadores, que fue el de todo un país, y donde ‘algo más’ quedó dando vueltas en el aire.

La redes no tardaron ni 24 horas en unir detalles mostrar diálogos de pasillos, la expulsión para entrar en desventaja, el reemplazo de los dos principales defensores, el ningun tiro al arco de una tropa de artilleros que se mordía los dientes, y una serie de factores que todos juntos parecen una evidencia escandalosa que seguirá perforando los corazones propios y ajenos. Tanto, que la Selección de España, ya campeona y recibiendo el máximo galardón, realizó apenas un tibio festejo y no pudo disimular las caras largas.
La imágen de Trump como el ‘dueño de la pelota’ -y de la Copa- negándose a bajarse de la foto de los ganadores, doblegando nuevamente la autoridad de Infantino, no ayudaron para nada a mejorar los pensamientos. Hay casi una regla general convalidada en este y otros mundos, con la capacidad de ‘pudrir’ el alma de todo lo que toca el Tío Sam, aunque los relatos de Hollywood la cuenten ficcionada y a medida del que compra
El dato más doloroso fue no sólo la presunción de un arreglo entre dirgentes y políticos para que los jugadores argentinos presuntamente se ‘fueran a menos’ permitiendo la cómoda consagración de los españoles, -sin restar el mérito a sus capacidades deportivas-, vaya a saber bajo que asquerosa/s amenaza/s. Visto a la luz de la final, para muchos entendidos de la redonda, la derrota de una Francia anestesiada tampoco fue normal.
El dato más evidente y doloroso del disciplinamiento aplicado fue sufrido por el propio Capitán, a quien se le arrebató hasta el balón de oro, siendo Messi el mejor jugador del Mundial 2026 sin ninguna duda, por conversiones de goles, asistencias, jugadas y despliegue, a sus 39 años y a las puertas de su retiro.
Pero como siempre sucede, el tiempo desenterrará todas las verdades que por ahora no asoman. Como decía un experto jurista, ‘Los pactos de silencio duran hasta que se materializa el primer arrepentido’. Y mientras eso no suceda, todos los interrogantes sostenendrán saludablemente tanto dudas como certezas.
Regreso con gloria, pero sin políticos
El vuelo AR1971 de Aerolíneas Argentinas finalmente aterrizó este lunes por la tarde en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, con varias horas de retraso respecto del cronograma original. Antes de eso, el operativo político diseñado durante toda la semana ya estaba completamente desactivado. No hubo salida al balcón de la Casa Rosada ni tampoco feriado nacional. Desde el Gobierno dijeron que fue por decisión de los jugadores, y así fue. Pero no por tristeza por el segundo puesto, sino porque se negaron a ser utilizados políticamente.
La recepción quedó reducida, a un protocolo estrictamente operativo, sin funcionarios nacionales presentes y con un plantel que abandonó rápidamente el predio de la AFA en Ezeiza rumbo a distintos destinos. Lo único oficial fue una alfombra roja y la fanafarria de Granaderos ejecutando «Muchachos….» con una formación de honor oficiando de pasillo.
Afortunadamente, ‘el amor es más fuerte’, y pese a la lluvia, el frío y el modo en que se blindó al plantel y se aceleró su traslado, la gente se agolpó de tal manera que se logró rasgar el velo con el que parecía se los intentaba cubrir y un poco ocultar, casi como a los ‘pibes de Malvinas’. Esta no fue una guerra, ni fue una derrota. Fue una final y un controvertido segundo puesto, pero cuando conviene, el fútbol se intenta politizar y cuando no, se intenta disciplinar.
Los jugadores hicieron su parte y optaron a último momento por un micro sin techo que les permitió ver cara a cara a la gente, para atravezar esta ‘noche oscura del alma’ masiva que no le será barata a los jefes de turno.
El aura es poder
Desde el inicio, y tal como reflejaron los medios nacionales, la organización estuvo atravesada por una fuerte tensión entre la necesidad política del Gobierno de capitalizar el fenómeno deportivo y la histórica decisión del plantel de mantenerse al margen de cualquier utilización partidaria. Cabe recordar que en 2022 la Selección Arentina festejó su Campeonato Mundial en las calles, junto a la gente, y también rechazó la visita a la Casa Rosada durante el gobierno de Alberto Fernández.
El deterioro del vínculo con Milei no comenzó con la derrota frente a España en la final del. Hace poco el Presidente tildó a los jugadores de «termos mononeurales».

El punto de inflexión se produjo algunos días antes, tras la victoria frente a Inglaterra en las semifinales. Aquella noche, los futbolistas desplegaron una bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas», un gesto que rápidamente generó repercusiones internacionales y tensiones dentro del seno del oficialismo libertario.
«Mientras algunos se dedican a hacer berrinches propios de un adolescente termo mononeuronal, nosotros por la vía diplomática cada día estamos más cerca de la recuperación de las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y el espacio marítimo circulante. VLLC!», publicó Milei en su cuenta de X:

Para Milei, el berrinche se habría pasado enseguida también con el decenso del riesgo país entre 408 a 416 puntos básicos, según el índice del J.P. Morgan. Un valor que los libertarios enarbolan como un gran triunfo registrado desde el año 2018 y la menor marca durante la actual gestión de gobierno.
El Gobierno sabía de algunos indocadores, y aunque el presidente gaucho no fue a la gran final casi intuyendo que no hacía falta porque algo no saldría tan bien, mandó a la Fragata Libertad a pavonearse al desfile náutico «Sail 4th 250» en Nueva York, nada menos que por el 250° aniversario de la Independencia de los Estados Unidos, y al son del ‘Dai Dai’.
El otro ‘gol’ que gritarían para adentro en la mesa chica del oficialismo, tiene que ver con las improbabilidades de una intervención desfavorable de la Corte Suprema de los Estados Unidos por la demanda contra el gobierno Argentino e YPF, si los litigantes avanzaran a esa instancia. Por ahora, la Cámara de Apelaciones de Nueva York con ayuda de Trump, revocó la sentencia que condenaba al país y a Milei a pagar una indemnización que superaba los 16 mil millones de dólares por la expropiación de la petrolera en 2012, durante el gobierno kirchnerista.