El Ciclón lo ganaba con un gol de Cuello, pero el Piexe llegó al 1-1 definitivo con un tanto de Gabigol tras un taco de Rollheiser. De esta manera, el Ciclón sigue invicto en la Sudamericana.
Matías Arena
El punto no le cayó para nada mal, pero no fue el resultado deseado. Jugó una parada brava ante el rival más duro del Grupo D y contra el jugador sensación de la Copa Sudamericana, aunque el 1-1 le dejó un gusto agridulce. San Lorenzo dio otra vez muestras de ser un conjunto sólido con Gustavo Álvarez, mantuvo el invicto desde la llegada del DT (3PG y 5PE) y se bancó la parada frente al Santos de Neymar.
Concentrados, mentalizados, entendiendo lo que jugaban. Los jugadores del Ciclón salieron a la cancha siendo conscientes que debían abstraerse de los flashes que giraban alrededor de Ney. Supieron que tenían que descolgar el póster del ídolo brasileño, ese que tantas veces eligieron en la Play, ese que tantos goles vieron hacer en aquel Barcelona que lo juntó con Leo Messi y con Luis Suárez.
El conjunto azulgrana le faltó el respeto deportivo al 10 y consiguió ponerlo contra las cuerdas, aunque no lo pudo plasmar en el marcador durante el primer tiempo. Fue superior durante casi todo el pasaje de los primeros 45 minutos, pero al Peixe le alcanzó con un par de genialidades para mantenerse en partido y sostener sus aspiraciones en un flojo inicio en la competencia internacional, en la que perdió con Deportivo Cuenca y empató con el modesto Recoleta.
En el complemento, San Lorenzo no pudo tener la misma intensidad, mientras que Santos tuvo un poco más de libertad. Igual, a los dos les costó llegar con peligro y terminaron aceptando el empate. ¿Cómo cayó? San Lorenzo sigue consolidándose con Álvarez, pero sabe que la semana que viene tendrá una dura visita a Cuenca.
*Olé